La deficiencia de vitamina D afecta especialmente a mujeres entre los 45 y 60 años. Especialistas recomiendan prevención, diagnóstico oportuno y hábitos saludables.
La deficiencia de vitamina D afecta especialmente a mujeres entre los 45 y 60 años. Especialistas recomiendan prevención, diagnóstico oportuno y hábitos saludables.

La vitamina D, conocida como la “vitamina del sol”, se sintetiza en la piel tras la exposición a la radiación UVB. Cumple funciones antiinflamatorias, inmunomoduladoras y vasoprotectoras, además de ser clave para la absorción del calcio y el mantenimiento del sistema óseo.

Diversos estudios científicos han demostrado que niveles bajos de vitamina D no solo impactan en la salud ósea, sino que también se asocian a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, autoinmunes, obesidad y alteraciones del sistema inmunológico.

Déficit de vitamina D en mujeres adultas

De acuerdo con investigaciones publicadas en la revista Nature, la deficiencia de vitamina D contribuye directa o indirectamente a la progresión de enfermedades crónicas no transmisibles. Mantener niveles óptimos, ajustados a las necesidades individuales, podría ayudar a prevenir estas patologías.

En mujeres entre los 45 y 60 años, especialmente en etapa postmenopáusica, el déficit es más frecuente. Se estima que 9 de cada 10 mujeres con osteoporosis postmenopáusica presentan niveles insuficientes de vitamina D, lo que incrementa el riesgo de fracturas, caídas y dolor óseo.

Consecuencias para la salud

La deficiencia de vitamina D puede provocar osteomalacia (huesos blandos), debilidad muscular y dolor óseo difuso. Además, se ha documentado su relación con hipertensión, enfermedades cardiovasculares, trastornos autoinmunes y alteraciones del estado de ánimo como la depresión.

“La vitamina D regula múltiples procesos en el cuerpo, como la absorción del calcio y la función inmunológica. Su monitoreo debería formar parte de los controles médicos periódicos, sobre todo en mujeres en edad menopáusica”, señala Samira García, reumatóloga y gerente médica de Adium Perú.

¿Por qué hay déficit incluso en ciudades soleadas?

Pese a que Lima registra altos niveles de radiación solar, factores como el uso constante de protector solar, jornadas prolongadas en interiores, edad, pigmentación de la piel y contaminación atmosférica reducen significativamente la síntesis de vitamina D en la piel.

La Organización Mundial de la Salud señala que la radiación ultravioleta es necesaria en pequeñas cantidades para la producción de vitamina D, pero recomienda evitar la exposición al sol en horas de mayor intensidad para proteger la piel y los ojos.

Recomendaciones para obtener vitamina D de forma segura

  • Exposición solar diaria de 15 a 30 minutos antes de las 10 a. m. o después de las 4 p. m.
  • Consumo de alimentos ricos en vitamina D: pescados grasos (salmón, atún, jurel, sardinas), yema de huevo, hígado de res y queso.
  • Suplementación solo bajo supervisión médica, especialmente en poblaciones de riesgo.

“La deficiencia de vitamina D es muy frecuente y debe abordarse a tiempo. No se debe automedicar y siempre se debe buscar orientación médica”, concluye la Dra. García.

Datos clave

  • 9 de cada 10 mujeres con osteoporosis postmenopáusica presentan déficit de vitamina D.
  • La vitamina D es esencial para la absorción del calcio y la salud ósea.
  • El estilo de vida urbano reduce la síntesis natural pese a la radiación solar.

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