El consumo de alcohol es muy habitual en esta sociedad, pero para atravesar la pandemia del coronavirus es vital gozar de un buen estado de salud sin consumir ninguna bebida alcohólica, ya que, según Adriana Carulla nutricionista y autora del libro ‘Entre la vida y la dieta’, sus sustancias disminuyen el poder de nuestras defensas y en vez de que nuestro sistema inmune esté concentrado en luchar contra los invasores (en este caso el COVID-19); tiene que estar tratando de limpiar el cuerpo de sustancias que no aportan beneficios al organismo.
¿Vence la ansiedad y el estrés?
El efecto subjetivamente agradable no es natural ni dura mucho tiempo, ya que el ser humano se adapta rápido y luego lo hace querer una dosis mayor para alcanzar su buen estado de ánimo. Beber alcohol durante la cuarentena puede generar dependencia y anula el efecto de los remedios en las personas que se medican contra el coronavirus. En su lugar, la nutricionista recomienda “priorizar alimentos con mayor concentración de nutrientes como verduras, frutas, frutos secos, tubérculos, semillas, avena, trigo, quinua, carnes bajas en grasa, pollo, pescado, huevos, lácteos, grasas saludables como aceite vegetal, palta, aceitunas, etc”.
¿El alcohol aumenta mis ganas de comer más?
El alcohol incrementa las ganas de comer porque inhibe la leptina, una hormona que “le dice” a tu cerebro que pare de comer (afectando además a otros químicos de tu cerebro encargados de regular el apetito); asimismo, al no tener mucho control, solemos comer sin pensar y escogemos preparaciones altas en calorías y grasas.

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