En el contexto del Día de la Madre, especialistas en salud mental advierten sobre la importancia de priorizar el bienestar emocional de las madres frente a las múltiples responsabilidades que asumen en el hogar y el trabajo.
Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2024 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), las mujeres en el Perú dedican más de tres veces el tiempo que los hombres a labores domésticas y tareas de cuidado no remuneradas.
Para Natalia Torres, directora de la carrera de Psicología de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), esta sobrecarga puede generar desgaste físico y emocional con impacto directo en la dinámica familiar.
“En muchos casos, la madre cumple un rol de liderazgo emocional dentro del hogar. Si se siente agotada o estresada, ese estado se transmite al entorno familiar, afectando la convivencia y el bienestar de todos”, explicó.
La carga mental y el desgaste emocional
La especialista señala que, además del cansancio físico, existe una carga mental asociada a la necesidad constante de atender múltiples tareas de manera simultánea.
Este desgaste puede traducirse en estrés, irritabilidad o sensación de insatisfacción, especialmente cuando las emociones no se comunican adecuadamente o no existen espacios de descanso.
Cinco recomendaciones para el autocuidado materno
Frente a este escenario, Natalia Torres compartió cinco recomendaciones prácticas para fortalecer la salud emocional de las madres:
1. Comunicar emociones y necesidades
Expresar el cansancio y las emociones de manera asertiva ayuda a evitar la acumulación de estrés y facilita acuerdos dentro del hogar.
2. Delegar tareas y aceptar ayuda
Reconocer que no es posible asumir todas las responsabilidades reduce la sobrecarga y promueve dinámicas familiares más colaborativas.
3. Reservar tiempo personal
Destinar espacios para descansar, salir o socializar permite desconectarse de la rutina y recuperar energía emocional.
4. Mantener espacios de conexión en pareja
Fortalecer el vínculo de pareja contribuye a construir un entorno familiar más saludable y equilibrado.
5. Romper con la idea de la “madre perfecta”
La especialista advierte que idealizar la maternidad puede generar culpa y dificultar la expresión de emociones reales y desafíos cotidianos.
“Cuidarse a una misma no es un acto egoísta, sino una forma de cuidar a los demás. Una madre que reconoce sus límites, pide ayuda y se da espacios personales está dando un ejemplo valioso a sus hijos”, añadió Torres.
Salud mental y bienestar familiar
La especialista destacó que el bienestar emocional de las madres debe formar parte de la conversación pública sobre salud mental y calidad de vida familiar.
El autocuidado, indicó, no debe entenderse como un lujo, sino como una necesidad para mantener relaciones saludables y prevenir el agotamiento emocional.





