Cada 26 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino. En ese marco, especialistas destacan la importancia de los Lactobacillus en el cuidado de la microbiota vaginal para prevenir infecciones por VPH, principal causa de esta enfermedad.
Cada 26 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino. En ese marco, especialistas destacan la importancia de los Lactobacillus en el cuidado de la microbiota vaginal para prevenir infecciones por VPH, principal causa de esta enfermedad.

El cáncer de cuello uterino es una de las principales causas de muerte entre mujeres en el mundo. En Perú, ocupa el primer lugar, según datos del Ministerio de Salud (Minsa): cada día se diagnostican 12 nuevos casos y 6 mujeres fallecen a causa de esta enfermedad, cuya causa principal es la infección persistente por el Virus del Papiloma Humano (VPH).

En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, que se celebra cada 26 de marzo, el Dr. Cristian Hidalgo, experto en microbiota vaginal y CEO de ILAGINE, resaltó la importancia de los Lactobacillus, bacterias esenciales en la microbiota vaginal, como primera línea de defensa frente al VPH y otras infecciones.

¿Qué papel juegan los Lactobacillus en la salud femenina?

  1. Mantienen un pH vaginal protector: Los Lactobacillus ayudan a conservar un pH vaginal entre 3 y 4.5, creando un entorno hostil para patógenos como Cándida, Gardnerella y VPH. Cuando este equilibrio se altera, aumenta el riesgo de infecciones y lesiones precancerosas.
  2. Previenen infecciones crónicas: Estas bacterias benéficas combaten infecciones recurrentes como la candidiasis y la vaginosis bacteriana. Lo hacen reduciendo la adhesión de microorganismos dañinos a las células vaginales y produciendo ácido láctico, que actúa como barrera protectora.
  3. Contribuyen a prevenir el cáncer cervical: Estudios científicos han demostrado que una alta presencia de especies como Lactobacillus Crispatus, Jensseni y Gasseri se asocia con menor riesgo de infección persistente por VPH. Su ausencia, en cambio, se relaciona con un aumento de lesiones precancerosas.

Un estudio realizado por McNicol y colaboradores confirmó que las mujeres con Lactobacillus dominantes en su flora vaginal tienen una menor prevalencia de infección por VPH que aquellas con microbiota alterada.

Prevención integral y llamado a la acción

El Dr. Hidalgo recuerda que la prevención no solo se limita a exámenes y vacunas: nutrición adecuada, manejo del estrés y una buena salud emocional también son clave para cuidar el equilibrio de la microbiota vaginal. Asimismo, recomienda evitar duchas vaginales agresivas y optar por productos que favorezcan el crecimiento de Lactobacillus y el mantenimiento del pH.

Si bien hay factores que no se pueden modificar, como los antecedentes genéticos o la microbiota heredada al nacer, las mujeres pueden adoptar prácticas saludables que fortalezcan su flora vaginal y contribuyan a prevenir el cáncer de cuello uterino.