En el Perú, casi 8 de cada 10 personas con Parkinson certificadas por discapacidad presenta condición severa, de acuerdo con información difundida por el Ministerio de Salud (Minsa). La entidad reportó que el 79.67% de los casos certificados corresponde a discapacidad severa, mientras que el 17.92% es moderada y el 2.41%, leve.
La cifra cobra especial relevancia en la antesala del Día Mundial del Parkinson, que se conmemora cada 11 de abril para promover la información y la detección temprana de esta enfermedad. Organismos especializados y entidades sanitarias recuerdan que se trata de una afección neurológica progresiva que empeora con el tiempo y que, aunque no tiene cura, puede tratarse para reducir síntomas y preservar la calidad de vida.
El doctor Daniel Angulo Poblete, director del Programa Académico de Medicina Humana de la Universidad Norbert Wiener, advirtió que el Parkinson no siempre comienza con temblor, uno de los signos más asociados por la población. Según explicó, sus manifestaciones iniciales pueden pasar desapercibidas si no se conocen a tiempo. El cargo del especialista figura en publicaciones institucionales de la universidad.
Las señales tempranas que no deben ignorarse
De acuerdo con la información proporcionada por el especialista, una de las primeras alertas puede ser la lentitud en los movimientos, visible en actividades diarias como abotonarse una prenda o levantarse de una silla.
Otra señal frecuente es el temblor en reposo, que aparece cuando la mano o los dedos están quietos. A ello se suma la rigidez muscular, una sensación de dureza que limita el movimiento y puede afectar la rutina del paciente.
También se consideran señales de alerta los cambios en la escritura, especialmente cuando la letra se vuelve más pequeña y apretada, lo que se conoce como micrografía. A esto pueden añadirse alteraciones del sueño o del olfato, como movimientos involuntarios al dormir o pérdida de la capacidad para percibir olores.
La Organización Mundial de la Salud indica que el Parkinson no solo ocasiona trastornos del movimiento, sino también alteraciones mentales y del sueño, dolor y otros problemas de salud.
Síntomas no motores y diagnóstico oportuno
Además de los signos motores, el Parkinson puede presentarse con síntomas no motores como depresión, ansiedad o estreñimiento, incluso años antes del diagnóstico clínico, según la información compartida en esta campaña informativa.
El Minsa también ha remarcado en comunicaciones previas que el diagnóstico temprano es fundamental para acceder a tratamiento oportuno. La institución recordó que existen terapias y medicamentos, entre ellos la levodopa, que ayudan a controlar los síntomas.
“Si bien no existe una cura definitiva, hoy contamos con tratamientos que combinan medicamentos, terapias físicas y acompañamiento integral, lo que permite mejorar significativamente la calidad de vida. Reconocer las señales a tiempo puede marcar una diferencia clave en la evolución del paciente”, concluyó el vocero de la Universidad Norbert Wiener.





