En el marco del Día Nacional de la Diabetes, especialistas en endocrinología alertaron sobre la estrecha relación entre la obesidad y el desarrollo de la diabetes mellitus tipo 2, una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en el mundo.
Aunque existe la creencia de que la diabetes es exclusivamente hereditaria, los expertos señalan que diversos factores asociados al estilo de vida pueden desempeñar un papel determinante en su aparición.
Entre ellos destacan el exceso de grasa corporal, especialmente en la zona abdominal, el sedentarismo y el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados.
Más de la mitad de los peruanos tiene exceso de peso
De acuerdo con la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES), el 36.5 % de la población peruana presenta sobrepeso y el 25.7 % obesidad.
Estas cifras reflejan que más de la mitad de los peruanos vive con exceso de peso, una condición asociada a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas y cardiovasculares.
La Dra. Katty Manrique, coordinadora médica de Endocrinología del Centro de Endocrinología y Metabolismo Auna, explicó que la acumulación excesiva de grasa corporal puede generar resistencia a la insulina, considerada uno de los principales mecanismos involucrados en el desarrollo de la diabetes tipo 2.
“La diabetes tipo 2 no aparece de un día para otro. En muchos casos, el cuerpo puede pasar años mostrando señales silenciosas relacionadas con la obesidad y la resistencia a la insulina antes del diagnóstico”, señaló la especialista.
Hábitos saludables ayudan a prevenir la enfermedad
Los especialistas indican que, aunque los antecedentes familiares pueden aumentar la predisposición a desarrollar diabetes, mantener hábitos saludables contribuye significativamente a reducir el riesgo.
Entre las principales recomendaciones figuran mantener un peso adecuado, realizar actividad física de forma regular y acudir a controles médicos preventivos.
Según los expertos, perder entre el 5 % y 10 % del peso corporal puede generar mejoras importantes en la sensibilidad a la insulina y en la salud metabólica.
Asimismo, se recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física, incluyendo caminatas, ejercicios de fuerza u otras actividades que favorezcan la reducción de la grasa abdominal.
La importancia de los controles preventivos
La detección temprana es clave para prevenir complicaciones asociadas a la diabetes tipo 2.
Los especialistas recomiendan realizar controles periódicos de presión arterial, peso corporal, perímetro abdominal y análisis de sangre que incluyan niveles de glucosa y colesterol.
Además, aconsejan prestar atención a señales como sed excesiva, cansancio constante, aumento del apetito, cambios bruscos de peso o antecedentes familiares de diabetes.
“La prevención sigue siendo la herramienta más importante frente a la diabetes tipo 2. Detectar factores de riesgo a tiempo puede hacer una gran diferencia en la calidad de vida de las personas”, concluyó la Dra. Manrique.





