Tener familiares con cáncer no significa que la enfermedad sea inevitable. Especialistas recomiendan chequeos tempranos, asesoría genética y hábitos saludables para reducir riesgos.
Tener familiares con cáncer no significa que la enfermedad sea inevitable. Especialistas recomiendan chequeos tempranos, asesoría genética y hábitos saludables para reducir riesgos.

La idea de que el cáncer se hereda genera preocupación en miles de familias, pero la evidencia médica indica que no todos los casos tienen origen genético y que existen acciones preventivas que pueden reducir el riesgo.

En el Perú se registran más de 70 mil nuevos casos de cáncer cada año, y la enfermedad constituye la segunda causa de muerte, según el Ministerio de Salud (Minsa). De ese total, aproximadamente entre el 5% y el 10% están relacionados con mutaciones hereditarias.

El cirujano oncólogo Luis Torres Gil explica que tener antecedentes familiares no significa que la enfermedad sea inevitable, pero sí implica adoptar medidas preventivas.

Tener antecedentes familiares no significa que el cáncer sea inevitable, pero sí implica que la persona debe asumir un rol activo en su prevención y control”, indicó el especialista.

Identificar el tipo de cáncer en la familia es el primer paso

Uno de los aspectos más importantes es reconocer el tipo de cáncer presente en los antecedentes familiares, ya que no todos tienen el mismo riesgo hereditario.

Los tumores que presentan mayor asociación genética incluyen:

  • Cáncer de mama
  • Cáncer de ovario
  • Cáncer de colon
  • Cáncer de próstata

Cuando estos tipos de cáncer se repiten en varios familiares o aparecen a edades tempranas, puede tratarse de un síndrome hereditario.

Cuando vemos patrones familiares claros, es necesario hacer una evaluación más profunda porque podríamos estar frente a un síndrome hereditario”, explicó Torres Gil.

Chequeos preventivos deben iniciarse antes

Adelantar los controles médicos puede marcar la diferencia en la detección temprana de la enfermedad.

En la población general, los tamizajes suelen comenzar entre los 40 y 50 años. Sin embargo, en personas con antecedentes familiares se recomienda iniciarlos hasta una década antes del diagnóstico del familiar más cercano.

Según el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), más del 60% de los casos de cáncer en el Perú se detectan en etapas avanzadas, lo que reduce las probabilidades de tratamiento efectivo.

La asesoría genética permite conocer el riesgo real

La asesoría genética es otra herramienta clave para determinar el nivel de riesgo individual.

Estas evaluaciones permiten identificar mutaciones específicas que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer, aunque no son necesarias para toda la población.

Una prueba genética bien indicada puede cambiar completamente la historia de un paciente, porque permite actuar antes de que aparezca la enfermedad”, señaló el especialista.

Los hábitos saludables siguen siendo determinantes

Incluso en personas con predisposición genética, el estilo de vida influye de manera significativa en el riesgo de desarrollar cáncer.

Factores como:

  • Tabaquismo
  • Obesidad
  • Alimentación poco saludable
  • Sedentarismo

Están vinculados a cerca del 30% de los casos de cáncer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Mantener hábitos saludables puede reducir el riesgo general y retrasar la aparición de la enfermedad.

Compartir la información médica familiar es clave

Los especialistas recomiendan conversar en familia sobre los antecedentes médicos, ya que esta información permite construir un historial clínico útil para la prevención.

Conocer quiénes han tenido cáncer, a qué edad y de qué tipo ayuda a tomar decisiones médicas oportunas y mejorar las probabilidades de diagnóstico temprano.

La prevención no es solo individual, es un trabajo conjunto; la información familiar puede marcar la diferencia entre un diagnóstico tardío y uno oportuno”, enfatizó Torres Gil.