Durante las vacaciones escolares, el tiempo de exposición a pantallas aumenta significativamente entre niños y adolescentes peruanos. Esta situación ha encendido alertas en el sector salud debido a su impacto directo en la postura corporal desde edades tempranas.
Según datos del Ministerio de Salud, ya en 2015 se advertía que el 90 % de los menores presentaba algún tipo de trastorno postural. Años después, el Instituto Nacional de Rehabilitación reportó que los desórdenes de columna aumentaron de 8,9 % en 2020 a 11,8 % en 2022, una tendencia asociada al uso prolongado de dispositivos electrónicos.
La “joroba tecnológica” y sus efectos en el desarrollo
Una de las consecuencias más frecuentes es la llamada “joroba tecnológica”, una alteración postural provocada por la flexión constante del cuello y la espalda al usar celulares, tablets o laptops.
Esta postura sostenida genera una sobrecarga progresiva en la columna vertebral que, en niños y adolescentes, puede afectar el crecimiento óseo, la alineación corporal y aumentar el riesgo de dolores crónicos en la adultez.
Advertencia médica sobre la carga en el cuello
El Julio Armas Mori, médico cirujano especialista en Ortopedia y Traumatología de la Clínica Artrauma, explica que el cuello humano está diseñado para soportar entre 4 y 5 kilos en posición neutra.
“Al inclinar la cabeza hacia adelante, como ocurre al mirar el celular, la carga sobre la columna cervical puede multiplicarse hasta por cinco. En adolescentes, cuyos huesos y músculos aún están en desarrollo, esta presión repetitiva puede generar alteraciones estructurales que no siempre se revierten con el tiempo”, advierte el especialista.
Más pantallas, menos movimiento
Durante las vacaciones, el riesgo se incrementa por la falta de horarios definidos, la reducción de actividad física y el uso continuo de pantallas sin pausas ni supervisión adulta. A largo plazo, una mala postura sostenida puede derivar en desviaciones de la columna, contracturas musculares, limitación de movilidad y dolores persistentes en cuello, espalda y hombros.
Recomendaciones para prevenir la “joroba tecnológica”
- Limitar el tiempo de pantalla: establecer pausas cada 30 a 40 minutos.
- Colocar la pantalla a la altura de los ojos: evitar inclinar el cuello hacia adelante.
- Promover actividad física diaria: caminatas, juegos al aire libre o deportes.
- Fortalecer espalda y core: ejercicios guiados ayudan a mantener la alineación corporal.
- Supervisar la postura al sentarse: espalda recta, pies apoyados y hombros relajados.
- Realizar chequeos preventivos: evaluaciones posturales permiten detectar problemas a tiempo.
Prevención temprana para evitar daños irreversibles
El especialista subraya que las vacaciones deben ser un periodo de descanso y no de deterioro físico. Un uso responsable de la tecnología, sumado a la prevención temprana y a la supervisión familiar, es clave para proteger la salud postural de niños y adolescentes y evitar daños irreversibles en la columna.





