La obesidad y el sobrepeso continúan consolidándose como uno de los principales problemas de salud pública en el país. De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), siete de cada diez peruanos presentan exceso de peso, una condición que se observa con mayor frecuencia en adultos de entre 30 y 59 años, donde alcanza al 70% de la población.
El panorama también es preocupante en la población infantil. Según estimaciones de UNICEF, para el 2030 más de un millón de niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 19 años vivirán con obesidad en el Perú.
Hábitos sostenibles antes que soluciones rápidas
Ante este escenario, el Whiliam Franco, endocrinólogo de Sanitas Consultorios Médicos, señaló que los cambios en la composición corporal no ocurren de manera inmediata, sino que son el reflejo de hábitos construidos a lo largo del tiempo, muchas veces desde la infancia.
El especialista advirtió que uno de los errores más frecuentes es recurrir a dietas extremas o soluciones rápidas, que no suelen ser sostenibles ni adecuadas para la salud. Esta falta de planificación, indicó, termina generando desequilibrios que dificultan mantener un peso saludable en el largo plazo.
Recomendaciones para cuidar la salud de forma sostenible
El Dr. Franco compartió una serie de recomendaciones orientadas a lograr y mantener una condición física saludable de manera progresiva y sostenida:
Enfoque integral de la salud
Cuidar el bienestar físico es un proceso multifactorial. La alimentación equilibrada, el descanso adecuado, la actividad física regular, el manejo del estrés y un entorno favorable deben complementarse. En este proceso, se recomienda contar con orientación profesional en nutrición, endocrinología, entrenamiento y, de ser necesario, psicología.
Entrenamiento de fuerza
Incorporar ejercicios de fuerza dos o tres veces por semana ayuda a preservar la masa muscular, mantener un metabolismo activo y mejorar la funcionalidad del cuerpo incluso en reposo.
Orden de consumo de los alimentos
No solo importa qué se come, sino también en qué orden. Iniciar las comidas con vegetales ricos en fibra, continuar con proteínas y grasas saludables, y dejar los carbohidratos y azúcares al final puede ayudar a controlar los picos de glucosa e insulina.
Priorizar el sueño
Dormir al menos siete horas por noche contribuye al equilibrio hormonal que regula el hambre y la saciedad. Evitar pantallas antes de dormir y cenar con anticipación mejora la calidad del descanso y la regulación metabólica.
Manejo del estrés
El estrés crónico eleva el cortisol, una hormona asociada al almacenamiento de grasa abdominal. Actividades como caminar, meditar o dedicar tiempo a actividades recreativas ayudan a reducir su impacto.
Importancia del acompañamiento médico
El especialista resaltó que el factor psicológico cumple un rol clave en el control del peso, ya que muchas conductas alimentarias están asociadas a patrones emocionales. Por ello, cualquier estrategia debe realizarse con acompañamiento médico, considerando las características individuales y la posible presencia de enfermedades preexistentes.
Asimismo, recomendó que, si tras varios meses de seguimiento nutricional no se observan avances, se consulte con un endocrinólogo para descartar alteraciones metabólicas u hormonales que puedan interferir con el control del peso y otros indicadores de salud.
Un llamado a la prevención y al bienestar integral
Finalmente, el Dr. Whiliam Franco enfatizó que la meta principal no debe centrarse en cambios estéticos, sino en mejorar la funcionalidad del cuerpo y prevenir riesgos a largo plazo.
“La clave no está en las dietas extremas ni en las soluciones rápidas, sino en construir hábitos que puedan sostenerse en el tiempo”, señaló, destacando la importancia de una alimentación equilibrada, el buen descanso y el movimiento constante.





