La sensación de oído tapado tras un día en la piscina o en el mar es frecuente en verano. Sin embargo, cuando se acompaña de dolor o secreción, podría tratarse de otitis externa, conocida como “oído de nadador”.
El Dr. Frank Vidal, médico otorrinolaringólogo de la SANNA Clínica El Golf, explica que la humedad retenida en el canal auditivo favorece la proliferación de bacterias.
“Muchas personas sienten el oído tapado después de nadar y lo ignoran. Si hay dolor o secreción, ya estamos frente a una posible infección”, señala el especialista.
Síntomas de la otitis externa
Entre los signos más comunes se encuentran:
- Dolor al tocar o jalar la oreja.
- Sensación persistente de oído tapado.
- Disminución de la audición.
- Secreción amarillenta o presencia de pus.
- Molestia que aumenta con el paso de los días.
Ante estos síntomas, se recomienda acudir a una evaluación médica y evitar la automedicación, ya que el uso incorrecto de gotas óticas puede empeorar la infección.
Cómo prevenir el “oído de nadador”
Para reducir el riesgo de infección tras actividades acuáticas, los especialistas recomiendan:
- Inclinar la cabeza hacia ambos lados al salir del agua.
- Secar suavemente la parte externa del oído con una toalla limpia.
- Evitar que la humedad permanezca varias horas.
- También es clave no introducir objetos en el conducto auditivo.
“El conducto auditivo es muy delicado y puede sufrir pequeñas lesiones que facilitan el ingreso de bacterias”, advierte el Dr. Vidal.
Lo que no debes hacer
- No introducir hisopos, papel higiénico u otros elementos dentro del oído.
- No aplicar gotas sin indicación médica.
- No esperar a que el dolor sea intenso para consultar.
Si no se recibe atención oportuna, la otitis externa puede generar inflamación severa, secreción persistente e incluso requerir tratamientos más complejos.
¿Cuándo acudir al médico?
Se recomienda consultar a un especialista en Otorrinolaringología si:
- El dolor no desaparece en 24 a 48 horas.
- Aparece secreción o fiebre.
- La sensación de oído tapado persiste varios días.
Una evaluación temprana permite un tratamiento más sencillo y evita complicaciones.





