Más de 619 millones de personas en el mundo padecen dolor de espalda y la cifra podría llegar a 843 millones en 2050, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo advierte que el dolor lumbar es actualmente la principal causa de limitación de la calidad de vida a nivel global.
Durante el verano, el teletrabajo suele intensificarse debido a la flexibilidad laboral. Sin embargo, trabajar desde casa, la playa o espacios improvisados sin condiciones ergonómicas adecuadas incrementa el riesgo de molestias musculoesqueléticas.
Trabajo remoto y riesgos posturales
“El trabajo remoto y el uso constante de dispositivos electrónicos han aumentado los casos de dolor cervical y lumbar. Es un problema silencioso, pero totalmente prevenible con buenos hábitos diarios”, señala Jacqueline Canales Celis, docente de la carrera de Fisioterapia y Rehabilitación de la Escuela de Educación Superior Cibertec.
La especialista explica que cerca del 90 % de los casos de dolor lumbar son de origen no específico, relacionados principalmente con malas posturas, sedentarismo y estrés prolongado.
Cinco hábitos clave para cuidar tu espalda
1. Ajusta tu espacio de trabajo
Utiliza una silla ergonómica con respaldo lumbar y reposabrazos regulables. Apoya los pies en el suelo o usa un reposapiés y coloca la pantalla a la altura de los ojos. Una correcta postura reduce la tensión en cuello, hombros y columna.
2. Muévete cada hora
Evita permanecer inmóvil por largos periodos. Realiza pausas activas de cinco minutos cada 60 o 120 minutos: estírate, camina o ponte de pie. Esto mejora la circulación y reduce la rigidez muscular.
3. Cuida tu postura al usar el celular
Mirar el teléfono con la cabeza inclinada genera una sobrecarga cervical. Eleva el dispositivo a la altura de los ojos, alterna las manos y realiza estiramientos suaves de cuello.
4. Incorpora actividad física
Mantener fuertes el abdomen y los glúteos ayuda a estabilizar la columna. Además de caminar, se recomienda incluir disciplinas como yoga o pilates para mejorar la flexibilidad y prevenir lesiones.
5. Duerme en una buena posición
El descanso también es clave. Se aconseja un colchón de firmeza media y cuidar la postura al dormir: una almohada entre las piernas si duermes de lado o bajo las rodillas si duermes boca arriba.
La importancia de la prevención
“El dolor de espalda no aparece de un día para otro. Es el resultado de pequeñas tensiones que se acumulan con el tiempo”, advierte Canales. Ignorar estas señales puede derivar en molestias crónicas que requieran atención profesional.
“Cuidar la espalda no solo mejora la salud física, también influye positivamente en la energía, la concentración y el bienestar general”, concluye la especialista.





