Viajar durante varias horas en bus, auto o avión puede generar dolores musculares y articulares, incluso en personas activas y sin antecedentes de lesiones. La causa principal es la falta de movimiento y el tiempo prolongado en posición sentada, que obliga al cuerpo a realizar un esfuerzo constante sin el soporte adecuado.
Así lo explicó Violeta Suclupe Paricahua, docente de Fisioterapia y Rehabilitación del Instituto Carrión.
“El cuerpo entra en un esfuerzo estático: los músculos deben sostener el peso del tronco, la cabeza y los brazos durante mucho tiempo. Además, la posición sentada aumenta la presión en la columna y reduce la hidratación de los discos intervertebrales, lo que provoca rigidez y dolor”, explicó la especialista.
Zonas del cuerpo más afectadas
Durante los trayectos prolongados, las áreas que más sufren son la región lumbar, la cervical y las extremidades inferiores.
“Alrededor del 65 % del peso corporal se concentra en las nalgas y la parte posterior de los muslos, lo que puede dificultar la circulación y generar hormigueos”, señaló Suclupe.
Entre las posturas incorrectas más frecuentes se encuentran:
- Sentarse encorvado o sin apoyar la espalda
- Perder la curvatura natural de la zona lumbar
- Forzar el cuello hacia adelante al usar pantallas
- Cruzar las piernas por tiempos prolongados
“Estas posiciones aumentan la tensión muscular y favorecen la aparición de molestias”, advirtió.
Movimiento, pausas y accesorios que sí ayudan
Para reducir el riesgo de dolor y lesiones durante viajes largos, la especialista recomienda incorporar medidas simples y efectivas:
Movimiento durante el trayecto
- Movimientos suaves de columna
- Estiramientos laterales
- Rotación de hombros y cuello
- Contraer y relajar las piernas
- Mover pies y tobillos para activar la circulación
Pausas activas
- En carretera: detenerse cada hora para caminar y estirarse
- En avión: levantarse y caminar por el pasillo cada una o dos horas, cuando sea posible
Cuidado de la postura
- Apoyar correctamente la espalda
- Evitar encorvarse
- No cruzar las piernas por periodos prolongados
Uso de accesorios
- Cojines o soportes lumbares para distribuir mejor el peso
- Medias de compresión en vuelos largos para mejorar la circulación y reducir la hinchazón
Señales de alerta tras un viaje
La especialista advirtió que algunos síntomas no deben ignorarse tras un viaje prolongado:
- Hinchazón marcada en una pierna
- Dolor profundo en la pantorrilla
- Dificultad para respirar
Estos signos pueden estar asociados a una trombosis venosa profunda y requieren atención médica inmediata.





