En el marco de los 491 años de la fundación de Lima, la Universidad de Lima incorporó a Alqo, un perro robot de última generación, a sus proyectos de digitalización y preservación del patrimonio histórico de la ciudad.
El innovador dispositivo forma parte de una estrategia que articula esfuerzos con el Programa Municipal para la Recuperación del Centro Histórico de Lima (Prolima) y el Cabildo Metropolitano de Lima, con el objetivo de proteger y documentar inmuebles históricos de alto valor cultural.

Un “guardián” cibernético del patrimonio limeño
Alqo, “perro” en quechua, no ladra ni mueve la cola, pero se desplaza con precisión sobre cuatro patas metálicas. Equipado con sensores LiDAR, sistemas de captura de alta precisión y control remoto, puede ingresar a criptas, bóvedas, estructuras colapsadas o espacios sin iluminación, registrando imágenes, videos y datos en tiempo real.
Esta tecnología permite evaluar daños y documentar edificaciones históricas sin exponer al equipo humano, reduciendo riesgos y optimizando los tiempos de trabajo.

Un proyecto académico y multidisciplinario
La iniciativa es liderada por el Centro de Sostenibilidad de la Universidad de Lima, junto con la Carrera de Ingeniería Civil, el Laboratorio de Simulación de Proyectos y el Círculo de Building Information Modeling (BIM).
“La incorporación de Alqo representa un hito en los procesos de levantamiento de información patrimonial, ampliando nuestras capacidades técnicas y reduciendo riesgos”, explicó Ana Luna Torres, docente de Ingeniería Civil.
A partir de los escaneos realizados por el robot, se generan nubes de puntos, modelos 3D, modelos BIM, recorridos virtuales y propuestas de intervención, insumos clave para la planificación urbana y la gestión del patrimonio.
Primera misión: el Arco del Puente
La primera misión de Alqo, en el marco del convenio con Prolima, será el registro del Arco del Puente, símbolo histórico construido en el siglo XVI junto al Puente de Piedra y destruido por un incendio en 1879.
Esta experiencia permitirá aplicar la tecnología en otros espacios patrimoniales del Centro Histórico de Lima, como el Molino de Aliaga, el antiguo Hospital de San Andrés, el Parque de la Exposición y plazas emblemáticas como Bolognesi, Dos de Mayo, San Martín y el Parque Universitario.
Preservación del legado religioso
Gracias al convenio con el Cabildo Metropolitano, los trabajos también abarcan monumentos religiosos como la Catedral de Lima, el Palacio Arzobispal y la Iglesia del Sagrario.
Uno de los principales aportes ha sido la elaboración de modelos 3D y planos detallados de la Catedral de Lima, que permiten dar seguimiento a elementos como bóvedas, altares y pisos, y prevenir pérdidas ante emergencias como sismos o incendios.
Innovación, sostenibilidad y formación
En los proyectos participan docentes, técnicos, estudiantes y voluntarios. “Esta experiencia permite a los alumnos conocer directamente los inmuebles que modelan y comprender la dimensión histórica y social del patrimonio”, señaló Ronny Fischer, director del Centro de Sostenibilidad.
Con más de 50 proyectos activos, la incorporación de Alqo consolida un modelo de conservación patrimonial que combina innovación tecnológica, sostenibilidad y formación profesional, dejando un legado digital permanente para Lima y futuras generaciones.





