Las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de niños y adolescentes. Les permiten comunicarse, aprender y entretenerse, pero también pueden exponerlos a situaciones que comprometen su seguridad y bienestar cuando su uso no está acompañado por adultos.
En el marco del Día Mundial de las Redes Sociales, que se conmemora cada 30 de junio, especialistas advierten que el entorno digital plantea nuevos desafíos para las familias y los centros educativos.
Cinco riesgos que no deben pasar desapercibidos
Javier Rojas, coordinador de Bienestar del Colegio de la Inmaculada Jesuitas, señala que el acceso temprano a plataformas digitales y la interacción constante en internet pueden generar situaciones de vulnerabilidad que muchas veces no son detectadas a tiempo.
1. Ciberacoso
El acoso entre escolares ya no ocurre únicamente en las aulas. Comentarios ofensivos, burlas, difusión de rumores o la publicación de contenido humillante pueden afectar seriamente la autoestima y la salud emocional de niños y adolescentes.
Las redes sociales amplifican este tipo de agresiones al permitir que el contenido se comparta rápidamente mediante grupos, chats o transmisiones en vivo.
2. Grooming
El grooming es una de las amenazas más graves para los menores en internet.
Consiste en que un adulto crea una identidad falsa para ganarse la confianza de un niño o adolescente con fines de manipulación o explotación. En muchos casos, el agresor aparenta tener la misma edad y compartir intereses similares para acercarse a la víctima.
3. Exposición excesiva de información personal
Muchos menores publican fotografías, ubicaciones o detalles de su vida cotidiana sin ser conscientes de quién puede acceder a esa información.
Los especialistas advierten que estos datos pueden ser utilizados por terceros para cometer delitos como chantajes, extorsiones, robos o estafas digitales.
4. Noticias falsas y desinformación
Niños y adolescentes consumen diariamente gran cantidad de contenido en redes sociales.
Sin herramientas para verificar la información, pueden convertirse en un público especialmente vulnerable frente a noticias falsas, contenidos manipulados o campañas de desinformación que influyen en sus opiniones y decisiones.
5. Dependencia emocional de las redes sociales
La necesidad constante de recibir “me gusta”, comentarios o nuevos seguidores puede afectar el bienestar emocional de los menores.
La comparación permanente con publicaciones idealizadas también puede generar ansiedad, inseguridad, estrés, frustración o aislamiento.
El diálogo familiar como principal herramienta de prevención
Según Javier Rojas, el acompañamiento de los adultos resulta más efectivo cuando se basa en la confianza y la comunicación permanente.
“No basta con instalar controles parentales; ninguna aplicación reemplaza una conversación de confianza. Cuando existe diálogo, los hijos se sienten más seguros para pedir ayuda si enfrentan una situación de riesgo”, señala.
El especialista añade que la educación digital debe ser una responsabilidad compartida entre la familia y la escuela.
Cinco recomendaciones para un uso seguro de las redes sociales
Los especialistas recomiendan a las familias:
- Conversar frecuentemente sobre las plataformas que utilizan sus hijos, los contenidos que consumen y las personas con las que interactúan.
- Enseñar la importancia de proteger datos personales como direcciones, teléfonos, ubicaciones y rutinas familiares.
- Establecer horarios y límites saludables para el uso de dispositivos electrónicos.
- Promover una comunicación respetuosa y responsable en internet.
- Fomentar el pensamiento crítico para verificar la información antes de compartirla o creer en ella.
Formar ciudadanos digitales responsables
Desde el Colegio de la Inmaculada Jesuitas destacan que uno de los principales retos de la educación actual consiste en preparar a niños y adolescentes para desenvolverse de manera ética, crítica y segura en los entornos digitales.
La institución señala que el desarrollo del pensamiento crítico y el uso responsable de la tecnología forman parte de su propuesta educativa para responder a los desafíos del mundo digital.





