• Peru Quiosco
  • Política
  • Perú
  • Mundo
  • Deportes
  • Economía
  • Espectáculos
  • Tendencia
  • Videos
Últimas noticias

Cartografiar las heridas: una lectura de “Cartografía de mis duelos”

Cartografía de mis duelos es, en suma, un poemario que convierte la intimidad en territorio compartido. Familia, amor, muerte y salvación son experiencias personales, pero adquieren una dimensión universal cuando pasan por la poesía.
Cartografía de mis duelos es, en suma, un poemario que convierte la intimidad en territorio compartido. Familia, amor, muerte y salvación son experiencias personales, pero adquieren una dimensión universal cuando pasan por la poesía.

DAVID NAVARRETE CORVERA

Actualizado el 15/08/2026, 11:39 a.m.

Publicado recién en 2026, “Cartografía de mis duelos” constituye la segunda publicación del escritor trujillano Federico Alponte, quien en 2024 había dado a conocer Eucaliptos sin aroma, un libro de cuentos. Este tránsito de la narrativa a la poesía no representa una ruptura, sino una ampliación de una escritura interesada en explorar la intimidad, la memoria y los vínculos humanos. En su nuevo libro, Alponte convierte sus duelos en territorios que pueden ser recorridos mediante la palabra.

  • VER MÁS: Poesía peruana y el “Anticanon II” de Roncal

El libro está organizado en cuatro partes: “Autobiografía”, “Ellas”, “Muerte” y “Salvación”. Esta estructura puede entenderse como un itinerario interior. El sujeto lírico parte de la memoria familiar, se desplaza hacia la experiencia amorosa, confronta después la conciencia de la muerte y finalmente encuentra en la palabra una posibilidad de liberación.

AUTOBIOGRAFÍA POÉTICA

En “Autobiografía”, el sujeto lírico explora su subjetividad mediante la rememoración de los protagonistas de sus recuerdos, especialmente los integrantes de su familia. La memoria funciona como un espacio de regreso, pero también como un mecanismo de reconstrucción: recordar no significa reproducir fielmente el pasado, sino volver sobre él desde el presente para intentar comprenderlo. En esta sección, el yo poético se reconoce a través de los otros y descubre que su identidad está hecha también de ausencias, presencias y vínculos.

“Huérfano emocional” sobresale como uno de los poemas más intensos. Su potencia proviene del diálogo poético con la figura paterna, convertida en presencia que todavía interroga al hablante. Sin embargo, el texto alcanza otra dimensión cuando problematiza la relación entre experiencia personal y creación literaria. El poema parece preguntarnos cuánto de ese yo corresponde al autor y cuánto pertenece al personaje construido por la escritura. De esta manera, el género lírico se reviste de procedimientos propios de la autoficción.

  • LEER AQUÍ: Poliedro vallejiano: nuevas miradas, nuevas luces

EL SENTIDO POÉTICO DE “ELIAS”

“Ellas” mantiene el vínculo con lo personal y con aquello que permanece en la memoria, pero concentra su mirada en el amor de pareja. La figura de la acompañante adquiere importancia porque permanece dentro de una relación que debe enfrentarse a los estereotipos que intentan establecer qué se debe hacer, sentir o esperar en el amor. Alponte no presenta la experiencia amorosa como un territorio idealizado: aparecen el desgaste, el desánimo y el tedio, momentos en que la voz poética parece quedar atrapada en una rutina emocional. Sin embargo, el amor surge como una fuerza capaz de rescatarla de ese letargo y construir caminos. Amar significa, en esta sección, persistir y abrir posibilidades allí donde parecía imponerse la inmovilidad.

  • VER MÁS: Las libélulas, el Perú y Alfredo Herrera

LA SIMBOLOGÍA DE LA MUERTE

En “Muerte”, el poemario adquiere una dimensión existencial. El sujeto lírico dialoga con la idea de la muerte construida socialmente por la humanidad, pero también problematiza la propia. No porque esta vaya a ocurrir de manera inmediata, sino porque la conciencia de existir implica reconocer que la vida tiene un límite. La muerte funciona como personaje, como idea y, sobre todo, como tragedia que nos separa del mundo terrenal.

Dentro de esta sección, “La mosca cautiva” constituye uno de los textos más emblemáticos del poemario. Su fuerza reside en su ambigüedad. Como lectores, no resulta sencillo determinar en qué momento la mosca alude al autor ni en qué circunstancias nosotros mismos quedamos involucrados en su representación. Esa incertidumbre transforma al lector en participante de la escena y amplía el significado del poema.

  • LEER AQUÍ: “Sultán” de Sánchez Vega ahora en inglés

LA PALABRA LIBERADORA

Finalmente, “Salvación” plantea la posibilidad de salir de los tormentos y vencer los fantasmas. La voz poética no renuncia a sus recuerdos; los resignifica. El pasado continúa presente, pero la escritura modifica la relación con aquello que produjo dolor. En esta parte se hace evidente que la palabra es el verdadero ente de salvación. La literatura aparece como una práctica capaz de transformar la experiencia, no porque borre las heridas, sino porque permite nombrarlas y otorgarles otro significado.

Leer y escribir constituyen formas de enfrentarse con los propios fantasmas. La poesía funciona como espacio de elaboración emocional y como posibilidad de supervivencia simbólica. El autor parece sugerir que aquello que alguna vez fue motivo de duelo puede convertirse, mediante el lenguaje, en conocimiento y creación.

Cartografía de mis duelos es, en suma, un poemario que convierte la intimidad en territorio compartido. Familia, amor, muerte y salvación son experiencias personales, pero adquieren una dimensión universal cuando pasan por la poesía. En su segunda publicación, Federico Alponte confirma una escritura preocupada por explorar las zonas vulnerables del ser humano. Si Eucaliptos sin aroma significó su ingreso al cuento en 2024, este libro de 2026 representa una nueva exploración de su universo creativo. Su mayor mérito reside en comprender que escribir sobre el duelo no equivale a quedarse en la herida: también significa cartografiarla para descubrir, entre sus marcas, un camino posible hacia la palabra y, finalmente, hacia la salvación.

-

LE PUEDE INTERESAR

  • El Vallejo que Ciro Alegría conoció
  • Elmer López Guevara y su narrativa del sueño
  • “Sultán” de Sánchez Vega ahora en inglés
  • Gerson Ramírez y su fórmula para romper hechizos
  • Literatura infantil y juvenil de Venezuela
  • Felipe Felipe: una novela que embarga e interpela
  • Las décimas de Antonio Escobar en “Santoral”
  • Once Liberteño: una selección que marca un parteaguas
  • Julia Yepjen, la literatura infantil y los capibaras
  • Sofía Jiménez: poetisa y maestra de los andes del norte

Tags Relacionados:

Perú

Federico Alponte

Trujillo

La Libertad

libro

Cartografiar las heridas: una lectura de “Cartografía de mis duelos”

Cartografía de mis duelos es, en suma, un poemario que convierte la intimidad en territorio compartido. Familia, amor, muerte y salvación son experiencias personales, pero adquieren una dimensión universal cuando pasan por la poesía.

Te puede interesar:

ONPE informa que más de 148 mil jóvenes votarán por primera vez en La Libertad

La Libertad: Delincuentes detonan explosivo en vivienda y dejan carta extorsiva

La Libertad: Dirigente de transporte cuestiona Plan Escudo

Ver más de Cultura
Do Not Sell My Info
Privacy Settings