Lo teorizado por Víctor Manuel Sánchez Rodríguez (Esoterismo en la Literatura,2025) ha continuado su curso, y en coincidencia paralela, escritores peruanos han aportado al esoterismo. Tenemos ensayos de German Rosas (Quiruvilca) y Jorge Chávez Peralta (Cartavio). En narrativa, Eduardo Paz Esquerre (Ascope). En poesía José A. Delgado Bravo (Lambayeque), Rodolfo Hinostroza (Lima), Leopoldo Chariarse (Chiclayo), Enrique Verástegui (Cañete), Ladislao Plasenski (Paiján), Ricardo Ravines (Cajamarca), Félix Ruiz (Chimbote), Arturo Castañeda (San Pedro de Lloc), José Watanabe (Laredo), Hugo Díaz (Contumazá), David Novoa (Casa Grande), Bethoven Medina, Parix Cruzado, Julio César Bailón; y ahora, Joe Guzman (Trujillo).
El poeta
Cerré el prólogo de “Edición extraordinaria-antología general de la poesía en La Libertad 1918-2018”, anunciando el ascenso de Ray Paz, Joe Guzmán, Gustavo Rojas, Víctor López y Eduardo Saldaña. Guzmán publicó el poemario “La arqueología del caos” (2022) y artículos literarios en “Anfetaminas y otras dosis” (2023). Recién presentó “La danza del andrógino” (2026) en el cual combina lo sagrado y profano, el misticismo y lo simbólico, representaciones artísticas y filosóficas.
Andrógino
Esta palabra describe a una persona de rasgos físicos, vestimenta y estilo que mezclan características masculinas y femeninas, sin definirse a como género sexual. Deriva del griego andrós (varón) y giné (mujer). Representa la unión de ambos sexos en apariencia y personalidad. Entonces, la androginia va más allá de la biología. Hoy, se utiliza en la moda y el arte para desafiar las normas tradicionales de género, generando o un estilo fluido y artístico. Data desde época de Platón en “El Banquete” a través de Aristófanes. No confundir con andrógeno (hormona masculina).
El Libro
Joe Guzmán nos conduce por el itinerario de la “máxima herejía hecha carne”, superando los bordes de la dualidad y el enigma de lo místico. Andrógino supera el arte y el mito. Aparece “andrógino perfecto” o la unión de opuestos (Rebis en alquimia). Recordemos que originalmente los seres humanos eran dobles (andróginos) antes de ser separados por Zeus. En el devenir se han creado obras escénicas, que utilizan la danza para explorar la identidad, la ambigüedad y la sexualidad a través del “andrógino perfecto”.
Tarot
Las cartas de tarot son símbolos arquetípicos que generan intuición y reflexión. Cada carta representa aspectos de la vida humana, desde emociones, desafíos y oportunidades. Su interpretación da visión sobre situaciones presentes y futuras, para la toma de decisiones conscientes. A través de los simbolismos de cada carta, el tarot desentraña la experiencia humana, ofreciendo comprensión y guía en un mundo en constante cambio. Las cartas del Tarot Rider presentan mayor simbolismo en los Arcanos, pues la riqueza de sus imágenes en la poética de Joe Guzmán es generosa en símbolos y permiten una interpretación detallada de las consultas.
Estructura
Joe Guzmán ha poetizado el significado de los Arcanos Mayores. Consta de “Introducción”, “El Loco”: Inicios, espontaneidad, fe ciega, riesgos. I “El Mago”: Manifestación, poder, recursos, habilidad. II “La Sacerdotisa”: Intuición, misterio, pasividad. III “La Emperatriz”: Abundancia, fertilidad, naturaleza, creación. IV “El Emperador”: Autoridad, estructura, control. V “El Hierofante”: Tradición, religión, mentoría, conformidad. VI “Los Enamorados”: Elecciones, alineación de valores, romance. VII “El Carro”: Determinación, victoria, dirección. VIII “La Fuerza”: Coraje, paciencia, compasión. IX “El Ermitaño”: Introspección, soledad, guía interior, sabiduría. X “La Rueda de la Fortuna”: Cambio, destino, ciclos, suerte. XI “La Justicia”: Karma, verdad, equidad, causa y efecto. XII “El Colgado”: Pausa, nueva perspectiva, soltar. XIII “La Muerte”: Transformación, finales, transiciones, renovación. XIV “La Templanza”: Equilibrio, moderación, paciencia. XV “El Diablo”: Adicción, materialismo, sombras. XVI “La Torre”: Cambio repentino, crisis, destrucción. XVII “La Estrella”: Esperanza, rejuvenecimiento, sanación. XVIII “La Luna”: Ilusión, miedo, ansiedad, subconsciente. XIX “El Sol”: Éxito, felicidad, claridad. XX “El Juicio”: Absolución, evaluación, renacimiento. Y, concluye con el XXI “El Mundo”: Integración, viaje, completitud.
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Poética avanzada
Joe Guzmán en este libro incluye multiculturalidad alejado del centralismo peruano, desde la periferia recoge distintas identidades y culturas (andina, costanera, sociedad e historia), crea un mapa más descentralizado. Perspectiva creativa y de diversidades que discurre con fuerza, reformulando la tradición lírica-histórica con una visión crítica y directa de la sociedad. Cada uno de sus poemas mediante los cuales cuestiona y explora sus propios motivos (exotéricos) y significados (esotéricos). Destaca el manejo idiomático que denota hibridez en sus formatos de versos cortos y de “largo aliento”. Funcionan muy bien los textos uniendo la oralidad, lo visual y los medios simbólicos. El libro es intenso en los espacios humanos y las imágenes incluidas no solo como medio de expresión, sino como un nuevo lienzo creativo. Hay que leerlo.
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La danza del andrógino y de Guzmán
Joe Guzmán nos conduce por el itinerario de la “máxima herejía hecha carne”, superando los bordes de la dualidad y el enigma de lo místico.