“Una Profunda Huella” es el nombre del libro que recoge la vida y obra de Ricardo Roca Rey, quien reafirma su vigencia a 100 años de su nacimiento. FOTOS EDUARDO CAVERO
“Una Profunda Huella” es el nombre del libro que recoge la vida y obra de Ricardo Roca Rey, quien reafirma su vigencia a 100 años de su nacimiento. FOTOS EDUARDO CAVERO

Su invalorable en la segunda mitad del siglo XX en el Perú merece todos los reconocimientos. Por eso, “Una Profunda Huella”, parte de la obra de Ricardo Roca Rey es todo un acontecimiento.

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“La idea del libro nace al conmemorarse el año pasado el centenario del nacimiento de mi padre”, nos dice Ricardo Roca Rey Cisneros, hijo del hombre que es considerado el pilar del teatro peruano. “De alguna manera, la primera cuarentena nos dio la tranquilidad para hacer el trabajo encerrados en nuestras casas, donde teníamos una parte importante de recortes de diarios, escritos, periódicos y fotografías de mi padre. Pero también teníamos cierta limitación de movilidad para ir en búsqueda de información de quienes lo conocieron. Las vivencias de las personas de la época han sido invalorables, pero fue una labor difícil, mi padre hubiera cumplido 100 años, y casi toda la gente que trabajó alrededor de él ha ido desapareciendo de este mundo”.

El gran Ricardo Blume fue uno de ellos..

Él muere a fines de octubre cuando el libro estaba en la imprenta y no pudimos poner nada de su fallecimiento. Pero hemos recogido información de personas que superan los 80 años o 90 y nos han llenado de recuerdos, comentarios y vivencias que hemos colocado en el libro.

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¿Cuál era la principal virtud de tu padre, que destacan quienes trabajaron con él?

Digamos que hablaban desde dos puntos de vista, uno desde el profesional, en el que reconocían el talento, conocimiento y la gama de expresiones artísticas que mi padre dominaba. Porque si bien es cierto que mi padre es reconocido por el teatro, él se desempeñó con mucho acierto y conocimiento en otras expresiones artísticas como cine, televisión, radio, folclore, danza, música. Y el otro punto fue el del ser humano, noble, apasionado con su oficio en el arte y un gran maestro.

¿Cómo así un ingeniero civil termina siendo un pilar en la Asociación de Artistas Aficionados?

Efectivamente, mi padre fue ingeniero civil, y el teatro, que era su pasión, también era de alguna manera su hobby y lo desarrollaba en la Asociación de Artistas Aficionados, que se llamaba así porque nadie cobraba un centavo. Cada uno de los actores salía de su trabajo habitual e iban a la asociación donde se reunían. Me acuerdo que mi padre salía de su labores como ingeniero y llegaba a la sala como a las 7 de la noche y nosotros, con mi madre, íbamos a darle el encuentro para verlo un rato.

¿Consideras que las nuevas generaciones son conscientes del aporte de tu padre al arte y la cultura de nuestro país?

Los años juegan en contra, conforme ha ido pasando el tiempo las nuevas generaciones no han tomado mucho conocimiento de la obra e historia de mi padre, porque además no había material sobre él. Hemos conseguido que esto cambie con ‘Una Profunda Huella’, el libro que ha sido de alguna manera el detonante para poner a mi padre en las primeras paginas y recordar su historia.

¿Qué encontrarán quienes se acerquen a ‘Una profunda huella’?

El libro tiene una estructura temática. Verán que en cada una de las expresiones artísticas en las que estuvo involucrado mi padre, hay logros de los que uno se queda admirado y se pregunta: ¿cómo hizo todo esto, ¿cómo tuvo el tiempo para hacerlo?.

La televisión también le debe mucho a Ricardo Roca Rey.

La televisión comercial en el Perú aparece en diciembre del año 58 y en mayo del 59 mi padre ya estaba dirigiendo en vivo los legendarios primeros programas de la televisión peruana. Son memorables el Festival de la Canción Cristal, telenovelas, entre otros.

Tu padre murió a los 65 años, ¿estaba convencido de su aporte a nuestra cultura?

Él era un hombre que veía de lejos el ego, rehuía el aplauso, era de perfil muy bajo, no le gustaba para nada después de una obra, salir a agradecer, o cosas de ese tipo. Siempre se mantuvo muy escondido, muy detrás del telón, eso quizá ha hecho que no se divulgue su legado en la dimensión que debiera haberse hecho. Pero con el libro sobre su obra, los peruanos conocerán su grandeza.

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