Alec Deneumostier en el partido Sporting Cristal vs. Melgar. (Foto: Diego Miranda)
Alec Deneumostier en el partido Sporting Cristal vs. Melgar. (Foto: Diego Miranda)

La conexión de Melgar y Juan Reynoso ya ha tenido éxito en la Liga 1, lo que vuelve a ilusionar a los hinchas rojinegros con tener protagonismo en la pelea por el título, en especial tras conseguir los seis puntos en el comienzo del Torneo Apertura. Hoy, Alec Deneumostier explica cuáles son los aspectos claves en el crecimiento del club arequipeño.

Melgar tiene puntaje perfecto. Viendo el fixture previamente, ¿lo veían factible?

Melgar sale a ganar en todas las canchas. No siempre se puede, pero es un equipo que trata de ser protagonista y sacar triunfos, tanto de local como de visita. No te diría que es algo que nos sorprende, nosotros trabajamos para eso, para ganar. Sabíamos que era un partido complicado contra Cristal; y el clásico con Cienciano también lo fue. Así es este torneo, difícil. Y estoy contento por la victoria del domingo. Si bien se dio de manera agónica, pienso que pudo ser más tranquila.

Tácticamente, impidieron que Cristal progrese con el balón. ¿Es un sello general o fue por estar de visita y por el rival de turno?

Sí, por ahí tuvieron un poco más la pelota, aunque fue parte del plan del partido para neutralizarlos. Teniendo mayor posesión, no fueron lo suficientemente profundos y tuvimos las más claras del partido. Incluso, estábamos 1-0 con un jugador más y creo que ahí era para liquidarlo. Con el avance, todo se equiparó con nuestra expulsión y, finalmente, lo terminamos ganando. La idea fue contrarrestar las conexiones que Cristal tenía por dentro, con sus volantes, y hacernos fuertes y sólidos, usando contragolpes agresivos.

A lo largo de su carrera, Reynoso se caracterizó por la fortaleza defensiva de sus equipos. ¿Cómo te sientes con ese estilo de trabajo?

Me siento contento con la llegada del “profe”. Nos exige mucho y nos brinda distintos conceptos. El equipo ha ido variando, pues el profesor rota a la gente y hay un análisis del rival, de nosotros en los entrenamientos o en los partidos. De este modo, trabajamos con distintos sistemas: podemos jugar 4-3-3, 5-3-2 o 4-4-2. Siento que ese tipo de técnicos le sirve mucho al jugador, dado que te exige innovación desde distintos aspectos tácticos, técnicos y te mantiene alerta. Además, los equipos se construyen de atrás hacia adelante. Y el club viene trabajando bien, llegaron compañeros que se están adaptando al ritmo y hay otros con los que tenemos varios años jugando juntos, nos conocemos. Hay un grupo humano muy positivo dentro de Melgar y creo que eso es algo a destacar, tanto de jugadores como trabajadores. Esa competencia ayuda a que ninguno se relaje y quien esté mejor, va para adentro; eso es algo que el profesor fortaleció mucho. El torneo recién comienza, falta mucho, iremos fecha a fecha, pero no es casualidad el lugar donde estamos.

Juan conoce bien la posición de defensor central. ¿Te ha dado consejos específicos? ¿Cuánto te ayuda trabajar bajo su mando?

Sí, jugó ahí, estuvo en la selección y siendo capitán, fue campeón como jugador y como técnico. Me sirve muchísimo, me ayuda a crecer personalmente. Con los centrales, sí, es más riguroso en esa parte, porque, como jugó ahí, conoce y sabe qué pase puedes dar y cuál no. Todo esto me viene muy bien, porque me hace crecer, tanto a mí como a los compañeros, en la parte defensiva.

Finalmente, la “U” ha sido tricampeona. ¿En qué no deben fallar para tener probabilidades de acabar ese reinado?

La verdad, tenemos que hacernos fuertes de locales. La “U” ha venido ganando de manera contundente en los últimos años, aunque es un nuevo proceso, es un nuevo campeonato. El torneo está cada vez más duro, con los campos, con la altura, con los viajes, con los arbitrajes, etc. Lo que aplico para mí se aplica en el club: enfocados en lo que podemos controlar, en plantear los partidos de la mejor forma y entrenar al máximo. Ahora, con este inicio, apuntamos a ir con todo, buscando el torneo nacional y avanzar en la Sudamericana, pero paso a paso.

Asimismo, Alec, quien cumple su octava temporada en Melgar, explica que está en “constante evolución, aprendizaje y crecimiento”, con el apoyo de su familia y de su pareja, pues sabe que el fútbol es de presente. “Hay altibajos y trato que sean más altos que bajos”, confesó.