Todavía con la adrenalina de la remontada ante Inglaterra, Lionel Messi se tomó unos minutos para hablar con la prensa y reflexionar sobre lo que significa, después de tantos años de éxitos, seguir dándole alegrías al pueblo argentino.
El marcador final, 2-1 a favor de la selección argentina, con goles de Fernández y Martínez, la Albiceleste consiguió el pase a la final, donde su próximo encuentro será contra España el domingo 19 de julio. De la mano de Lionel Scaloni, esperan lograr el bicampeonato.
El capitán se mostró consciente de la magnitud del festejo popular, mencionando que ya se había enterado de la multitud que salió a celebrar en el Obelisco y en distintos puntos del país, y remarcó que a los jugadores les da un enorme placer generar esa felicidad en la gente.
Para él, no un partido más, sino uno de los que el plantel más necesitaba ganar. “No era un partido más, era un partido muy especial para todos los argentinos; creo que era el partido que no queríamos perder y, por suerte, le pudimos dar una alegría más al argentino", declaró Messi a DSports.
Consultado por las dudas que existían en la previa sobre los chances del equipo de volver a pelear el título, Messi fue categórico: aseguró que nunca dudó de que estarían entre los cuatro mejores, porque conoce a este grupo desde adentro y sabe de lo que es capaz, incluso llegando con lesionados y jugadores que no estaban en su mejor nivel.
“YA NO PUEDO PEDIR MÁS”
Sobre la posibilidad de que el destino le tenga reservada otra sorpresa, el rosarino fue más cauto que nunca. Con humildad, explicó que después de todo lo que le tocó vivir, tanto en lo deportivo como en lo personal, ya no puede pedir nada más y que el futuro quedará en manos de lo que Dios disponga.
“(¿Dios estará contigo para armar un nuevo plan para Leo Messi?) No sé, la verdad que ya no podemos pedir más, con todo lo que vivimos, volver a jugar otra final. Dios es muy grande y siempre tiene algo más, pero la verdad es que yo ya no puedo pedir más; soy un agradecido por todo lo que me dio en lo deportivo, en lo personal y, como siempre, será lo que Dios quiera", habló Messi sobre el futuro deportivo.
El capitán también aceptó el desgaste físico que está dejando este Mundial en el plantel, con varios partidos que se extendieron a los 120 minutos, y reconoció que la recuperación se hace cada vez más difícil.
“Este grupo viene haciendo un desgaste enorme durante todo el Mundial, pero queda un pasito más, queda un partido más y lo vamos a seguir intentando, lo vamos a seguir peleando e intentar recuperar, porque cada vez es más difícil recuperar”, sentenció.





