La Corte Superior de Justicia dictó 35 años de prisión efectiva contra M. A. R., tras ser hallado culpable del delito de abuso sexual en la modalidad de tocamientos indebidos en agravio de su propio hijo, un menor de edad. Además del internamiento en el penal, los magistrados ordenaron la extinción definitiva de su patria potestad sobre la víctima.
Según la investigación del fiscal adjunto José Antonio Sánchez Uriondo, del Quinto Despacho de la Primera Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos contra la Mujer e Integrantes del Grupo Familiar de Arequipa, el sentenciado se aprovechó de la total vulnerabilidad del menor para atentar contra su integridad.
El ataque ocurrió la noche del 30 de agosto de 2024, en las graderías del sector de Pozo Negro, en el distrito de Paucarpata. En ese lugar, M. A. R. realizó tocamientos y actos libidinosos en contra del menor e intentó consumar una agresión sexual. Sin embargo, el ultraje fue frenado a tiempo, debido a la intervención de los serenos, tras la visualización de las cámaras de videovigilancia en tiempo real.
Personal del Serenazgo del distrito acudió de inmediato al lugar tras recibir la alerta, logrando frustrar la violación y detener al agresor.
Durante el juicio oral, el Ministerio Público sustentó la responsabilidad penal del acusado. Entre las principales pruebas valoradas por el juzgado destacaron las declaraciones testimoniales, las pericias especializadas psicológicas y médicas practicadas a la víctima.
Además de los 35 años de cárcel y la pérdida de la patria potestad, el Poder Judicial fijó una reparación civil de S/ 15,000 que el sentenciado deberá abonar a favor del menor afectado.





