La cruz de Tiabaya bajó del cerro para recibir la bendición de la Mamita de Chapi. Foto: GEC.
La cruz de Tiabaya bajó del cerro para recibir la bendición de la Mamita de Chapi. Foto: GEC.

Como manda la costumbre, este primero de mayo la Cruz del cerro San José no se quedó en su lugar, pues decenas de devotos del distrito de Tiabaya bajaron la imagen desde la cima de la zona conocida como Huayrondo hasta la parroquia de la jurisdicción, para que la Virgen de Chapi, en su día, le impartiera su bendición.

La ruta no es sencilla, ya que el descenso por el propio cerro supera los 500 metros de desnivel y exige esfuerzo físico y determinación. Sin embargo, para los niños, jóvenes y adultos mayores, esto no es impedimento.

Asimismo, la cruz permanecerá en la parroquia de Tiabaya hasta junio, cuando la comunidad emprenderá el camino inverso para devolverla a su lugar en la cima, donde vigila el distrito desde las alturas todo el resto del año.

Esta actividad se practica durante décadas, dejando en claro que el esfuerzo físico vale la pena.

Una tradición silenciosa, sin pantallas gigantes ni multitudes, pero igual de viva que cualquier otra expresión de fen en la ciudad de Arequipa.

La cruz de Tiabaya bajó del cerro para recibir la bendición de la Mamita de Chapi. Foto: GEC.
La cruz de Tiabaya bajó del cerro para recibir la bendición de la Mamita de Chapi. Foto: GEC.
La cruz de Tiabaya bajó del cerro para recibir la bendición de la Mamita de Chapi. Foto: GEC.
La cruz de Tiabaya bajó del cerro para recibir la bendición de la Mamita de Chapi. Foto: GEC.
La cruz de Tiabaya bajó del cerro para recibir la bendición de la Mamita de Chapi. Foto: GEC.
La cruz de Tiabaya bajó del cerro para recibir la bendición de la Mamita de Chapi. Foto: GEC.

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