“Ni los soldados van desarmados a la guerra”, sostuvo la doctora Alida Huamán, exdirectora del hospital Honorio Delgado Espinoza para describir la situación en la que se encuentra el personal de salud para poder brindar atención de calidad a los pacientes en los hospitales de Arequipa. La frase no es exagerada pues advierte la desprotección institucional de las autoridades que poco han hecho para brindarles las herramientas básicas para realizar procedimientos médicos seguros y sin riesgos permanentes, como ocurre en la actualidad.
Entre manos, los médicos del hospital Honorio Delgado portan carteles que describen los insumos que en este momento no cuenta el principal centro de referencia sanitaria del Ministerio de Salud en el sur del país. La lista de las carencias es amplia y alarmante. Según los médicos, no hay clindamicina ni ceftriaxona, antibióticos esenciales para combatir infecciones, tampoco básicos como jeringas ni gasas en algunos servicios para procedimientos menores y si de diagnóstico se habla, no hay insumos para análisis en laboratorio ni ecógrafos que ayuden a los médicos a determinar con exactitud qué puede tener un determinado pacientes.
”El hospital está trabajando como si fuera un centro de salud. Esa es la realidad que vivimos. ¿Cómo nos obligan a trabajar si no nos dan las condiciones para hacerlo de forma adecuada?”, cuestionó Richard Hernández presidente del cuerpo médico del Honorio Delgado tras asegurar que la medida de fuerza no responde a intereses gremiales, sino a la preocupación por los pacientes que, tras recibir una consulta, deben salir a comprar sus propios medicamentos o pagar exámenes fuera del hospital.
CARENCIAS EN LOS HOSPITALES
La exdirectora del hospital, Alida Huamán, indicó que el conocimiento adquirido durante años de estudio y sus manos no son suficientes para cumplir con su labor. “Ni los soldados van desarmados a la guerra. Nosotros no tenemos con qué trabajar. Los pacientes tienen un seguro que les garantiza atención integral, pero en la práctica están esperando que lleguen los medicamentos y los estudios. No es que no queramos trabajar, es que no tenemos cómo hacerlo”, subrayó la especialista tras rechazar que se les responsabilice por posibles complicaciones o muertes derivadas por la falta de recursos.
Por su parte, el presidente del cuerpo médico del Goyeneche, Willy Yanqui, detalló que las carencias que tienen son similares a las del Honorio Delgado, en el área de cirugía las mesas quirúrgicas no funcionan correctamente, las luces se apagan en plena operación y solo hay un electrocauterio que es un equipo indispensable para cortar y coagular durante una intervención quirúrgica. En la práctica, los cirujanos deben turnarse el único equipo disponible o, en situaciones extremas, operar sin él. “Estamos casi peleándonos por el electrocauterio”, admitió. Y cuando las luces en algún momento fallaron, la escena rozó lo inaceptable pues utilizaron linternas.
El equipo de laparoscopía, esencial para cirugías mínimamente invasivas, está inservible desde hace años. Como consecuencia, la mayoría de pacientes que requieren una operación de vesícula o hernia optan por retirarse al saber que serán intervenidos con cirugía abierta tradicional. La recuperación, en esos casos, puede tardar hasta dos meses.
Pese al anuncio de las sanciones que pretende aplicar el gobernador regional Rohel Sánchez, para poner alto a la huelga medica, los profesionales de la salud han advertido que no levantarán su medida de fuerza hasta que les brinden condiciones mínimas para brindar atenciones seguras y claro, retirar al gerente regional de Salud, Walther Oporto quien no ha mostrado capacidad para resolver los problemas que afronta el sector salud.
- Los medicos realizarán otras acciones como convocar a la fiscalía para vea las condiciones en las que laboran y no descartan un reclamo directo en ministerios





