La muerte de una perrita encontrada dentro de un contenedor de basura generó indignación y una protesta de vecinos y defensores de animales en el distrito de Miraflores. El animal, al que los pobladores llamaron “Lobita”, fue hallado agonizando en la zona de La Alameda, con la cabeza envuelta con un plástico y abandonada entre los desechos.
Fueron los propios vecinos quienes, alertados por los débiles quejidos del animal, se acercaron hasta el contenedor y la encontraron en estado crítico. Entre la desesperación y la impotencia, intentaron auxiliarla y reanimarla; sin embargo, la perrita murió minutos después, pese a los esfuerzos por salvarle la vida.
La escena causó conmoción entre los residentes del sector, quienes calificaron el hecho como un acto de extrema crueldad. “Solicitamos que nos habiliten las cámaras para identificar a la persona responsable”, reclamó uno de los manifestantes durante la protesta realizada frente a la Municipalidad de Miraflores.
Colectivos y protectores de animales se sumaron al plantón para exigir que el caso no quede impune y que las autoridades faciliten el acceso a las grabaciones de seguridad de la zona. También pidieron una investigación inmediata para identificar y sancionar a quien abandonó al animal en esas condiciones.
El caso de “Lobita” es un caso de maltrato animal, que apropósito el Congreso de la República aprobó ayer modificar el Código Penal para incorporar agravantes por actos de crueldad contra animales domésticos y silvestres y aplicar penas de hasta 8 años de prisión, en caso de la muerte de animales como este caso.
La norma fue aprobada con 91 votos y fue exonerada de la segunda votación.





