El centro poblado de Campirushari, en el distrito de Pangoa, enfrenta una situación crítica luego de que el desborde del río Caracol, ocurrido alrededor de las 4:20 de la madrugada de este 11 de febrero, dejara a más de 25 familias damnificadas y severos daños en infraestructura básica.

Las intensas lluvias provocaron que el río arrasara calles, afectara viviendas, una iglesia del sector y destruyera puentes que conectan la zona. Además, la captación de agua potable quedó seriamente dañada por la fuerza del caudal, dejando sin servicio a gran parte de la población, que ahora solicita apoyo urgente con tubos y materiales para restablecer el sistema.

Mientras se espera la evaluación oficial de las autoridades y la intervención de Defensa Civil, se inició la recolección de ayuda en la plaza principal de San Ramón de Pangoa. Se requieren alimentos no perecibles, agua, frazadas, ropa y artículos de limpieza. En tanto, la empresa Cable Laser Selva Central donó 30 bidones de agua para las familias más afectadas.