En medio de una profunda consternación, lágrimas e indignación, familiares, amigos y cientos de ciudadanos se congregaron en el cementerio Esperanza Eterna para dar el último adiós a María Fernanda Jurado, la joven huancaína cuya vida fue apagada violentamente en un desgarrador caso de feminicidio.

El cortejo fúnebre avanzó entre claveles blancos, pancartas con el rostro de María Fernanda y un clamor de “¡Justicia!”. Los asistentes acompañaron a los deudos, quienes entre sollozos e impotencia exigían la máxima pena para el presunto agresor, identificado como Juan Cóndor Jayo, un efectivo policial perteneciente al Grupo Terna que hoy se encuentra bajo investigación por este atroz crimen.

​Uno de los momentos más desgarradores de la jornada ocurrió al pie de sepultura. La conocida cantante folclórica Nadia Bonifacio se hizo presente para dedicarle unas emotivas letras a cappella, entonando el último santiago que María Fernanda bailó y escuchó en vida, “Vuelve”.

El melodioso y triste cantar desencadenó el llanto incontenible de los presentes, transformando el dolor de la pérdida en un homenaje a la alegría que alguna vez caracterizó a la joven.

​“Me acerqué por el pedido de los familiares, quienes mencionaron que a ella le gustaba escuchar mis canciones. Solo pido justicia para ella”, dijo la cantante.

La División de Investigación Criminal (Divincri) de Huancayo tiene a su cargo las diligencias para esclarecer todos los detalles del feminicidio ocurrido en Chilca.