La vejez dejó de ser sinónimo de abandono para 320 adultos mayores de la región Junín, quienes cobraron por primera vez la subvención bimestral del programa Pensión 65, un apoyo económico que marca un alivio en su economía diaria.

En distritos como Santa Rosa de Ocopa, los nuevos beneficiarios no solo utilizaron el dinero para cubrir gastos básicos como alimentación y medicamentos, sino que también lo invirtieron en emprendimientos productivos, principalmente en la crianza de cuyes, elaboración de lácteos y tejidos artesanales.

Víctor y Victoria Aguirre, hermanos octogenarios, contaron que la subvención les permitirá sostener su actividad ganadera y acceder a ferias locales para comercializar sus productos. “Antes no teníamos apoyo, ahora podemos seguir trabajando”, señalaron.

Según el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), con esta incorporación, Junín suma más de 40 mil usuarios activos del programa social, de los cuales la gran mayoría cobra su subvención mediante tarjeta de débito en cajeros y agentes autorizados.

Durante una reciente intervención multisectorial, los adultos mayores expusieron productos hechos de manera ancestral, reforzando no solo su economía, sino también la identidad cultural de sus comunidades. Las autoridades informaron que estas acciones continuarán en distintas provincias para ampliar el acceso a servicios del Estado y promover una vejez digna.