Desde setiembre, los usuarios de Sedam Huancayo pagan una nueva tarifa de agua potable, con un incremento de 7% aprobado por a Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass). En este contexto, la empresa sostiene que la instalación de medidores permitirá una facturación más justa, de acuerdo con el consumo real.
Según el gerente comercial de Sedam Huancayo, Ing. Tulio Baltazar Córdova, un estudio interno de la empresa, correspondiente a los primeros cinco meses del año, revela que la micromedición permitió reducir la facturación en un promedio de S/ 63,829.66 mensuales.
Sin medidor, la facturación por agua alcanzó S/ 1,603,191.21, mientras que, con medidor bajó a S/ 1,391,253.09, una diferencia de S/ 211,938.12. En alcantarillado, la reducción fue de S/ 58,526.52. En total, considerando el IGV, el menor monto facturado llegó a S/ 319,148.28 durante los cinco meses.
Actualmente, los usuarios que no cuentan con medidor tienen asignado un consumo de 20 metros cúbicos mensuales, independientemente de cuánto utilicen realmente.
“Una familia de cuatro integrantes, según los datos citados, consume menos, en promedio unos 16 metros cúbicos. Con la micromedición, el recibo se determina sobre la base del consumo registrado, permitiendo que el usuario pague por el agua que efectivamente utiliza”, aseguro Baltazar Córdova.
Por último, indicó que el mayor control permitiría mejorar la distribución del agua, especialmente en las zonas altas, y evitar cobros por consumos no realizados.





