Expresidente de rondas campesinas es detenido por presunta agresión brutal a niña en Huánuco
Un padre de familia fue condenado a cadena perpetua, por mantener en cautiverio y abusar sexualmente de su hija desde que tenía 7 años de edad. La Fiscalía Provincial Mixta de Monzón, bajo la dirección del Fiscal Provincial, David Melgarejo Alcedo, logró que el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial (sede Tingo María) condene a la pena máxima.
Gregorio Mateo, fue sentenciado como autor del delito contra la libertad sexual en la modalidad de violación de menor de edad. La investigación fiscal demostró qué, en el año 2003, el agresor utilizó un reconocimiento de paternidad fraudulento ante malas autoridades para arrebatarle la tenencia de la niña, cuando en ese entonces tenía 7 años, a su madre con discapacidad, trasladándola a zonas de difícil acceso como Nueva Selva Alta y Camote Alto para mantenerla en un régimen de cautiverio y perpetrar los abusos.
EMBARAZADA A LOS 12 AÑOS
Producto de la violencia sexual continuada, la víctima quedó embarazada por primera vez a los 12 años, dió a luz en noviembre de 2008, ocasión en la que el agresor registró a la bebé con apellidos falsos para ocultar el crimen; posteriormente, el sujeto obligó a la víctima a tener dos hijos más ( 2011 y 2014), logró inscribirlos como suyos tras contar, en el año 2013, con la complicidad del registrador civil de Cuyaco para cambiarle el nombre a la agraviada, aumentarle la edad en los registros y alterar las partidas de nacimiento correspondientes.
El caso dio un giro definitivo cuando, ante un nuevo embarazo forzado, formularon la denuncia penal respectiva. Durante el juicio oral, el fiscal adjunto provincial, Héctor Ucañan, junto a su equipo, presentó un sólido esquema de pruebas que incluyó declaraciones testimoniales, pericias antropológicas y odontológicas determinaron la edad real de la víctima y primera hija, y grafológicas que corroboraron el estado de sumisión de la agraviada.
INDAGACIONES
El cotejo de las partidas falsas frente a la partida original estaba en la municipalidad de Santa María del Valle, acreditaba la edad real de la víctima, y las pruebas de ADN que confirmaron científicamente que Gregorio Mateo es el padre biológico de los hijos de la afectada.
Además de la reclusión de por vida dictada contra el acusado, el Ministerio Público informó que investiga penalmente a las autoridades de Cuyacu y a los pobladores que emitieron declaraciones juradas falsas para facilitar el ocultamiento del delito, quienes podrían afrontar penas de hasta cuatro años de cárcel.



