La población del centro poblado de , en el distrito de Ocucaje, provincia de Ica, se encuentra a punto de culminar la de un puente levantado íntegramente con esfuerzo comunal, pese a la llegada de las aguas del río Ica.

Obra vecinal

Desde hace varias semanas, hombres y mujeres trabajan de manera continua en el cauce del río, enfrentando condiciones adversas y el riesgo permanente de la crecida. Lejos de detenerse, los pobladores aceleraron las labores al conocer que el caudal comenzaría a incrementarse, conscientes de que el puente es la única vía segura para evitar el aislamiento de la comunidad durante la temporada de lluvias.

El proyecto comunal registra un avance cercano al 95 % y se encuentra en su fase final, que incluye la colocación de largueros y tablones. Según los propios vecinos, de mantenerse las condiciones climáticas, el puente podría quedar habilitado en el transcurso de una semana, beneficiando de manera directa a decenas de familias y sectores aledaños de Ocucaje.

La decisión de construir el puente fue tomada tras años de espera y gestiones sin respuesta. El antiguo paso colapsó en el año 2021 y, desde entonces, la población asegura haber tocado “todas las puertas” sin obtener resultados. Esta situación generó indignación entre los vecinos, quienes responsabilizan a las autoridades de turno por la desatención de una necesidad básica.

Durante las jornadas de trabajo, la comunidad ha recibido apoyo solidario de ciudadanos y colectivos que llegaron con donaciones de agua, alimentos y materiales de construcción. Estos aportes, junto con contribuciones económicas que van desde 20 hasta 300 soles, permitieron adquirir cemento, fierros y madera necesarios para avanzar con la obra.

Los pobladores señalaron que el sacrificio ha sido constante y no se detuvo ni en fechas festivas. Varios trabajadores confirmaron que pasaron Navidad y Año Nuevo en el río, cumpliendo faenas diarias. Paralelamente, las mujeres del sector organizan ollas comunes para garantizar la alimentación de quienes participan en la construcción.

La falta de un puente ha tenido consecuencias graves para este sector en años anteriores. Vecinos relataron que niños, adultos mayores y personas enfermas debían cruzar el río en condiciones peligrosas o utilizar rutas alternas extensas, situación que incluso habría agravado emergencias familiares y de salud.

Pese a que el agua ya discurre por el cauce, los trabajos continúan sin pausa. “Con agua o sin agua, tenemos que terminar”, afirmó uno de los obreros, reflejando el sentir general de la población, que prioriza culminar la obra antes de que la crecida alcance su punto máximo.

Al cierre de este informe, los pobladores reiteraron su llamado al municipio distrital de Ocucaje y al Gobierno Regional de Ica para que asuman su responsabilidad y brinden apoyo en la etapa final del proyecto. Mientras tanto, el puente avanza como una muestra de organización vecinal y como un claro cuestionamiento a la ausencia del Estado en los centros poblados.

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