La noche del 20 de febrero de 2026 quedará marcada en la memoria colectiva de Huáncano como una de las más devastadoras de los últimos años. Desde las seis de la tarde, intensas lluvias comenzaron a azotar el distrito, pero fue entrada la noche cuando la fuerza incontenible de la naturaleza se desató con furia. Un huaico activado en el sector Sanjo Huayanto descendió arrastrando lodo, piedras y escombros.
Están incomunicados
La vía Los Libertadores quedó completamente bloqueada tras el deslizamiento, interrumpiendo el tránsito vehicular y peatonal y dejando prácticamente aislado al distrito. Conductores y pasajeros quedaron varados ante un panorama de riesgo extremo, mientras el material acumulado convertía la carretera en un muro de tierra y rocas. La emergencia no solo paralizó la circulación, sino que puso en evidencia la vulnerabilidad de una zona constantemente golpeada por fenómenos climáticos cada vez más severos.
En el sector Paracas en Huáncano, la tragedia también tocó las puertas de decenas de viviendas. El incremento del caudal y la acumulación de lluvias continuas provocaron el ingreso de agua y lodo a los domicilios, dañando enseres, debilitando estructuras y dejando ambientes inhabitables. Familias enteras pasaron la noche intentando rescatar lo poco que podían, entre la desesperación y el miedo de que las lluvias continuaran intensificándose.
El impacto se extendió además al ámbito agrícola. Canales de riego colapsaron, plantaciones de palta Hass resultaron afectadas y los enrocados de protección cedieron ante la presión del agua. Caminos vecinales presentan severos deterioros, dificultando el traslado de productos y comprometiendo el sustento de numerosas familias rurales.
Mientras personal municipal y equipos de Defensa Civil realizan evaluaciones y coordinaciones para atender la emergencia, los pobladores elevan un clamor urgente al Gobierno central. Piden maquinaria, recursos y presencia inmediata para enfrentar una crisis que supera las capacidades locales.

VIDEO RECOMENDADO






