La agrupación musical Armonía 10 de Walter Lozada rompió su silencio tras el atentado explosivo que destruyó parte de su bus durante la madrugada de este lunes en Trujillo. La orquesta lanzó un contundente mensaje contra las autoridades nacionales por el fracaso de las políticas de seguridad.
El comunicado oficial publicado en redes sociales abre con un llamado directo a la Presidencia de la República y al Ministerio del Interior.
“¡BASTA YA! Hacemos un llamado a las máximas autoridades (@presidenciaperu, @mininterperu): basta de la delincuencia, basta de la indolencia, basta de la indiferencia”, señalarón en su discurso.
El pronunciamiento, firmado como “Armonía 10 de Walther Lozada”, condena firmemente los actos de violencia y exige acciones inmediatas frente a la creciente inseguridad que paraliza diversos sectores del país.
Balance del atentado
La orquesta informó que el ataque ocurrido en los exteriores de la discoteca Monasterio solo ocasionó daños materiales en su unidad de transporte, sin registrar víctimas humanas ni heridos. “Agradecemos las muestras de solidaridad recibidas”, concluye el mensaje que destaca la suerte de evitar una tragedia mayor, considerando que la explosión se produjo mientras los músicos ofrecían un show en el interior del local.
El pronunciamiento no solo refleja la desesperación de los artistas ante el hostigamiento constante, sino que evidencia el fracaso gubernamental en regiones críticas como La Libertad, donde las extorsiones paralizan la actividad económica y cultural. Este ataque marca un nuevo capítulo en la cadena de agresiones contra la cumbia peruana, reviviendo el fantasma del asesinato de Paul Flores en marzo de 2025 y los ataques previos en el Callao, donde el bus fue baleado pese a la presencia policial cercana.
El atentado ocurre mientras Trujillo permanece en estado de emergencia por el incremento de crímenes vinculados al narcotráfico y organizaciones criminales que cobran “cupos” a empresarios del espectáculo. La advertencia sobre el escalamiento de métodos coercitivos subraya la urgencia de garantías reales para que artistas puedan desarrollar su labor sin temor a represalias violentas.





