Sobre el delincuente pesa una sentencia a cadena perpetua por secuestro agravado. Hay información que ha transitado por distintos territorios en los últimos dos años.
Sobre el delincuente pesa una sentencia a cadena perpetua por secuestro agravado. Hay información que ha transitado por distintos territorios en los últimos dos años.

Se le va cerrando el cerco. El presunto cabecilla de la organización criminal “La Jauría”, , registra una alerta roja emitida por la Interpol y es buscado en 196 países. Esto, tras un pedido de un juzgado penal de la Corte Superior de Justicia de La Libertad.

Además de ello, este avezado delincuente figura, desde setiembre, en el Programa de Recompensas del Ministerio del Interior con un pago de hasta S/ 300 mil por información que permita ubicarlo y capturarlo.

Tras sus pasos

De acuerdo con un informe de Infobae, el general PNP José Antonio Zavala, jefe de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, indicó que la Policía Nacional completó la documentación correspondiente para la incorporación de “Jolín” en el sistema de recompensas y esto puede ser clave para ubicarlo.

No obstante, el alto oficial comentó que aún no se tiene la certeza de que “Jolín” haya salido del país, pero el trámite para buscarlo de manera internacional ya fue hecho.

Sospechas

La Policía Nacional ha reunido información que da cuenta que en los últimos años, “Jolín” estuvo en Brasil, Bolivia y Colombia. Con uso de tecnología se tuvo información clasificada que permitió a las autoridades identificar indicios de sus movimientos migratorios en redes sociales. Todo eso hace reforzar la hipótesis de que el facineroso permanece fuera de Perú.

Bazán Valderrama fue condenado a cadena perpetua por el secuestro agravado y asesinato del empresario Manuel Rodríguez Cruzado, padre del exalcalde de Julcán Jhon Rodríguez, ocurrido en Trujillo en 2022.

La víctima fue secuestrada en su negocio, un lavadero de autos en Trujillo, por delincuentes que se hicieron pasar por policías. Tras mantenerlo en cautiverio por más de dos meses, los secuestradores exigieron un rescate de S/ 1,800,000 a su familia. A pesar de las negociaciones, el hombre fue asesinado.