Hombres del volante marcharon ayer en apoyo al consejero Robert De La Cruz, para quien la Fiscalía pide 6 años y 8 meses de prisión.
Hombres del volante marcharon ayer en apoyo al consejero Robert De La Cruz, para quien la Fiscalía pide 6 años y 8 meses de prisión.

El paro convocado por el sector transporte en apoyo al consejero , para quien la Fiscalía pide 6 años y 8 meses de cárcel por el presunto delito de usurpación agravada, fue acatado de manera parcial en la provincia de Trujillo. Durante la manifestación, además, se denunció que inescrupulosos rompieron el espejo de un vehículo que no acató la medida de protesta.

A medias

En Trujillo, no todas las empresas paralizaron. El Consorcio Empresarial del Norte solicitó garantías a la Policía para que los microbuses de las empresas Nuevo California y El Cortijo cumplan con su recorrido sin inconvenientes. Además, buses de El Ícaro, así como diversos gremios de colectivos, combis y taxis, también trabajaron.

Iván Cruz, presidente de la empresa de transporte California, indicó que alrededor de 800 vehículos, la mayoría afiliados a la Central Regional de Transporte Urbano de La Libertad (Certull), se plegaron a la paralización. Ellos hicieron plantones en varios puntos de la provincia.

El dirigente también respondió a los cuestionamientos de un sector de la ciudadanía, que calificó de político el paro, debido a que Robert De La Cruz es precandidato a la Alcaldía de Trujillo por el partido Podemos Perú.

“Esto no es político, señores, porque gane quien gane nosotros como transportistas tenemos que seguir trabajando si queremos comer”, aseguró.

Sobre el tema, el gerente de Defensa Nacional del Gobierno Regional La Libertad, Edwin Dávila, dijo que el paro fue acatado por el 50% de los transportistas y no generó “daños personales ni daños a la propiedad pública o privada”. Esto a pesar de que en La Esperanza, a la altura del instituto Senati, malos manifestantes rompieron el espejo de un microbús de Nuevo California que no acató la medida.

Movilización

El punto principal de concentración de los manifestantes fue el frontis del colegio Antonio Raimondi de Trujillo. Desde ese lugar, Robert De La Cruz, junto a los transportistas, marcharon por las principales calles de la ciudad hasta llegar a la sede del Poder Judicial, en Natasha Alta.

Durante la marcha, el consejero regional se consideró un “perseguido político” de Alianza para el Progreso (APP). “APP me pretende sepultar instrumentalizando al Poder Judicial para una sentencia condenatoria”, aseveró.

En contraparte, el gerente de Transportes Metropolitano de Trujillo (TMT), Víctor Hugo del Carpio, calificó a Robert De La Cruz de “egoísta e irresponsable” por promover una paralización por un tema judicial en su contra.

En tanto, la audiencia en contra del consejero continuará hoy desde las 2 de la tarde.