A través de una acción de fiscalización, representantes del Concejo Municipal de Chiclayo conocieron, por versión de los propios trabajadores, que el material asfáltico, usado para el mantenimiento de algunas calles, presentaba graves deficiencias.
Una denuncia así genera mucha preocupación, pues significa que las pocas vías que fueron recapeadas permanecerán así por poco tiempo en un momento, además, en que la ciudad necesita mejorar su fachada, ahora que es altamente posible la llegada del papa León XIV.
Hallazgo
En una carta dirigida a la alcaldesa, Janet Cubas Carranza, los regidores Jorge Arévalo Chilón y Carlos Gonzales García detallaron que durante una visita al Almacén N°03, ubicado en el Parque Industrial, conocieron que el líquido asfáltico RC 250 tuvo graves deficiencias técnicas, entre ellas la falta de viscosidad, lo que comprometerá directamente la calidad y seguridad de las obras en las que se utilizó.
En declaraciones a Correo, el regidor Gonzales señaló que las fallas habían sido advertidas oportunamente a los ingenieros responsables, pero estas fueron ignoradas, según lo manifestado por los obreros.
Agregó que esta situación evidenciaría presuntas irregularidades en el manejo y control de materiales, lo que también constituye un riesgo crítico para la ejecución de los proyectos, y amerita la inmediata apertura de investigación.
En el acta de incidencias, a la cual pudo acceder este diario, se registró un testimonio sobre lo sucedido el 18 de noviembre del año pasado. Ahí se precisa esto: “no usaron el asfalto porque no tenía liga (no armaba nada). Por el líquido que no valía”.
Atila y Gonzales solicitaron a la alcaldesa la implementación de acciones de control y, de ser procedente, el deslinde de responsabilidades para identificar, determinar y sancionar a los responsables conforme a la ley.
Hay más observaciones
Una segunda fiscalización, realizada el pasado 3 de febrero, permitió verificar que en la cuadra 5 de la calle Francisco Cúneo, se venían realizando trabajos de retiro del asfaltado, debido a deficiencias aparentemente originadas en el proceso de rehabilitación, así como por la presunta utilización de materiales de mala calidad.
Dicha zona ya había sido intervenida en el mes de diciembre de 2025, en el marco de la ficha técnica denominada “Mantenimiento de la transitabilidad vehicular de la calle Francisco Cúneo Salazar, entre la calle Arequipa Norte y la avenida José Eufemio Lora y Lora”.
A lo que se añade que en la cuadra 10 de Cúneo, se dejó una giba a modo de rompemuelles, pero sin criterio técnico.
Mientras que en la calle Pascual Saco, entre la avenida Salaverry y la calle Manuel María Izaga, se encontraron más deficiencias, pues solo se parcharon algunos huecos, y ni ese esfuerzo ayudó a que la superficie quede nuevamente lisa. Esta obra tuvo un costo de S/ 132 mil.





