Policías y médicos legistas hallan el cadáver atado de pies y manos en el corral de la vivienda donde emanaba un olor fétido.
Policías y médicos legistas hallan el cadáver atado de pies y manos en el corral de la vivienda donde emanaba un olor fétido.

Mariticida confesa. Una mujer sin escrúpulos decidió acabar con la vida de su esposo y enterrarlo dentro de su propia casa, donde ambos supuestamente llevaron una vida feliz por muchos años, en el pueblo joven 09 de Octubre de .

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El propósito que movió a la mujer de 43 años de edad a cometer tremenda atrocidad fue formalizar la relación que tenía a escondidas con su amante, un joven diecinueve años menor que ella, quien incluso la apoyó y ayudó en su fatal decisión.

Hechos

Se trata de Rosa Graciela Mejía Izquierdo, quien ayer fue denunciada por sus propias hermanas del crimen cometido y, al ser intervenida en su vivienda, no pudo negar los hechos, confesando el mariticidio (mujer que mata a su marido) con participación de su amante Giancarlo Aldairton Torres Santisteban (24).

Ambos planearon la muerte de Omar Ysrael Caton Llontop (43). Ella aparentaba llevar una vida amorosa con él, tal como se aprecia en las fotos que compartieron juntos en las redes sociales, sin embargo ahora se infiere que llevaba tiempo planeando sacarlo de su camino.

Fue el 10 de enero de 2022 cuando la mujer decidió poner en práctica su macabro plan. Aquel día dejó entrar a su vivienda a su amante, planificaron juntos cada paso para aniquilarlo, alistaron las herramientas necesarias y lo esperaron pacientemente.

Al llegar, ella habría tratado a su esposo con cariño desmedido para dejarlo indefenso. Simulando un acto de seducción le habría pedido concederle una fantasía sexual, donde él tenía que estar atado de pies y manos para someterlo.

Al quedar amarrado y expuesto, habría entrado en escena súbitamente el amante, quien le colocó una bolsa en el rostro apretando fuerte para asfixiarlo.

El terror y desconcierto que habría sentido el marido, un próspero ingeniero civil, posiblemente lo dejó sin fuerzas al descubrir que había sido engañado por su propia mujer.

Minutos más tarde, cuando verificaron que ya no respiraba, Rosa Mejía y Giancarlo Torres levantaron el cuerpo y lo llevaron al corral, en la parte posterior de la vivienda, donde cavaron un hoyo no tan profundo y lo enterraron, al parecer aún con vida.

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Hallazgo

Personal policial de Homicidios de la División de Investigación Criminal (Divincri) acudió ayer hasta la vivienda, tras recibir la denuncia de Leisly Brillit y Lucy Esther Mejía Izquierdo, hermanas de la asesina confesa, de quien se supo estuvo presa por tráfico ilícito de drogas.

Al llegar al domicilio ubicado en la calle La Gruta N° 663 del pueblo joven 09 de octubre, entraron a un área usada como corral, donde había tierra removida y se sentía un fuerte olor fétido.

Al desenterrar hallaron un cuerpo humano sepultado, motivo por el cual comunicaron al fiscal de turno, Héctor López Pupuche, de la Tercera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Chiclayo, quien ordenó la diligencia de levantamiento de cadáver.

Con participación de peritos de Criminalística y un médico legista, continuaron cavando y hallaron el cadáver en posición decúbito lateral izquierdo, en avanzado estado de descomposición, cubierto con tierra y cal.

“Vestía short sintético color azul, sin calzoncillo, polo de algodón color azul manga corta y tenía las extremidades superiores e inferiores atadas con un cordel, hacia la espalda. Según el médico legista no se puede precisar la data y diagnóstico presuntivo de su muerte”, consta en el acta policial.

Al interrogar a la mujer Rosa Mejía, ella terminó por confesar el asesinato de su esposo Omar Caton con ayuda de su amante Giancarlo Torres.

Con esta relevante información, los efectivos policiales rápidamente iniciaron la búsqueda del cómplice de homicidio, logrando ubicarlo en el frontis del inmueble ubicado en la calle Los Cedros N° 287, en el pueblo joven Cruz del Perdón de Chiclayo, siendo detenido.

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