Correo constató que una parte de una de las columnas fue corregida.
Correo constató que una parte de una de las columnas fue corregida.

La imagen de una de las columnas de la Catedral de , a la que recientemente se le retiró parte de la pintura, ha generado interrogantes sobre el estado de la infraestructura del histórico templo. La fotografía fue registrada por Correo ayer, sábado 25 de julio, casi un mes después de la inauguración de los trabajos de restauración ejecutados por el .

Controversia

Frente a las dudas surgidas por el retiro de la pintura, especialistas del Colegio de Ingenieros de Lambayeque (CIL) brindaron explicaciones técnicas sobre el tratamiento aplicado para enfrentar la humedad que afecta al inmueble.

El arquitecto Gerardo Jiménez explicó que lo ocurrido con la columna responde a una incompatibilidad entre los materiales utilizados previamente en la Catedral y los aplicados durante la intervención. Según indicó, la pintura permite que el soporte transpire y que la humedad acumulada en los muros pueda salir progresivamente.

El especialista rechazó que la pintura se haya desprendido y señaló que su función es permitir la transpiración del soporte para facilitar la evacuación de la humedad acumulada y contribuir al secado progresivo de los muros.

Como parte de la solución, explicó que se recomendó volver a tarrajear la superficie con un mortero a la cal, material altamente transpirable que permite que los muros “respiren” y facilita la salida del agua acumulada. Este procedimiento busca evitar que la humedad quede retenida en la estructura y genere nuevos daños.

Jiménez precisó que el sistema Biodry no seca directamente las paredes. Su función es evitar que el agua proveniente del subsuelo continúe ascendiendo por capilaridad. A partir de ese momento, el secado de los muros ocurre de manera natural.

Por su parte, representantes del CIL señalaron que, a través de su Comisión de Edificaciones, realizaron inspecciones técnicas al inmueble. Sin embargo, precisaron que no participaron en el proceso de recepción de la obra, aunque manifestaron su disposición a continuar con el análisis técnico y normativo de la intervención.

Asimismo, el Colegio de Ingenieros señaló que el expediente técnico contempló la instalación de cuatro dispositivos Biodry, con un radio de acción aproximado de 50 metros. Según explicaron, el procedimiento recomendado consistía en instalar primero los equipos, realizar el monitoreo de la humedad y, posteriormente, continuar con los trabajos de restauración y pintura.

Los representantes del gremio también señalaron que la antigüedad de la Catedral y las condiciones del nivel freático de Chiclayo son factores que deben ser considerados al evaluar el comportamiento de la humedad en sus muros y estructura.

Inversión