La Policía Nacional del Perú detuvo el 21 de febrero en Huarmey a dos presuntos miembros de la banda “Los Pistoleros del Norte” relacionados con el homicidio de Giancarlo Valentino Céspedes, el artista conocido como “Payasito Limonchín”. La captura se consumó más de un año desde el crimen que sacudió a Huacho y podría ayudar a resolver el caso que permanecía impune.
Jesús Mendoza (alias “Koko”) y Renzo La Rosa (alias “Lalo”) fueron apresados en la intersección de las calles Mateo Pumacahua y San Martín gracias a un trabajo de inteligencia policial focalizado. El operativo se produjo en medio de la creciente ola de violencia sicarial que golpea el Norte Chico.
Antecedentes de la banda criminal
Los sospechosos portan un largo expediente delictivo que abarca robos con violencia extrema, posesión indebida de armas letales y delitos contra la integridad sexual de las víctimas. Su detención representa un golpe directo a las operaciones criminales que aterrorizaban la región durante meses.
La pareja también figura como responsable del sangriento atentado en la cevichería “El Tío Paquiry” cometido el 31 de octubre del año pasado, dejando un saldo fatal de tres personas. Los disparos de los pistoleros ocurrieron en horario de comida, generando pánico generalizado entre los comensales presentes.
La intervención dejó como resultado el decomiso de 86 proyectiles de distintos calibres, dos cargas explosivas de dinamita con sus mecanismos de activación completos y preparados para empleo inmediato. Además se confiscó marihuana en cantidades significativas y un rodado con matrícula P1H-689 que utilizaban para sus desplazamientos delictivos.

Expertos de la Dirección de Investigación Criminal continúan en las indagaciones para afianzar pruebas en los dos ataques mortales y localizar a otros elementos activos de esta organización armada. Dado el perfil violento de los capturados, las autoridades preparan solicitudes de reclusión cautelar para evitar riesgos de fuga o represalias.
Asesinato de Payasito Limonchín
El trágico fin de “Payasito Limonchín” ocurrió en la madrugada del 16 de enero del año anterior, próximo a la Municipalidad Provincial de Huaura en pleno centro urbano de Huacho. El payaso se encontraba comprando una gaseosa cuando inició el ataque.
De manera repentina un sicario lo sorprendió por detrás y desató una ráfaga de balas contra su espalda sin darle oportunidad de defensa alguna. El artista corrió varios metros intentando resguardarse, pero el criminal lo siguió hasta consumar el asesinato con disparos certeros adicionales.
Los testigos y residentes cercanos llamaron a emergencias policiales al escuchar la feroz balacera. Agentes de la policía acordonaron rápidamente el escenario y levantaron 15 vainas vacías que narraban la saña desplegada contra la popular figura circense.
Los seres queridos del artista insisten incansables en la necesidad de verdad absoluta por el atentado que devastó a la comunidad local hace más de un año completo. La reciente aprehensión de estos indiciados marca podría esclarecer las circunstancias y móvil del crimen que terminó con la vida del joven animador.





