Médicos del Hospital Sabogal realizaron exitosa cirugía a niña con intestino perforado tras ingerir una pila. Composición: Diario Correo. Fotos: Seguro Social de Salud.
Médicos del Hospital Sabogal realizaron exitosa cirugía a niña con intestino perforado tras ingerir una pila. Composición: Diario Correo. Fotos: Seguro Social de Salud.

Una niña de seis años, fue sometida a una cirugía de emergencia en el Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren de EsSalud tras ingerir accidentalmente una pila de reloj que quedó alojada en su intestino delgado y provocó una perforación interna. El caso, que pudo terminar en tragedia, concluyó con éxito gracias a la intervención oportuna del equipo médico del nosocomio limeño.

La familia de la menor advirtió que algo estaba mal cuando Zoe comenzó a mostrar cambios notorios en su comportamiento cotidiano. La niña dejó de jugar, perdió el interés por asistir al colegio y pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo, señales que alertaron a sus padres y los llevaron a buscar atención médica.

Una vez en el hospital, los especialistas realizaron los exámenes correspondientes y descubrieron que la pila de reloj ingerida no solo estaba alojada en el intestino delgado, sino que había quedado atrapada en un divertículo de Meckel. Esta anomalía congénita suele permanecer sin síntomas durante años y solo se hace evidente cuando ocurre un evento como el que enfrentó la menor.

Al no ser posible recuperar el objeto mediante una colonoscopía, el equipo médico optó por realizar una laparoscopía exploratoria para localizar y extraer la pila. Durante la intervención confirmaron que el objeto ya había generado una perforación en el tejido intestinal, lo que hizo necesario extirpar 14 centímetros de intestino delgado y realizar una anastomosis para restablecer la continuidad del órgano.

La operación demandó más de tres horas de trabajo coordinado entre los especialistas del hospital, entre ellos el doctor Renato Puente De la Vega y el doctor Néstor Terán. Ambos profesionales condujeron cada etapa del procedimiento con precisión para garantizar el éxito de una intervención que resultó determinante para preservar la vida de la menor.

Después de una semana de hospitalización y seguimiento médico, Zoe mostró una evolución favorable que superó las expectativas iniciales. En la actualidad se encuentra estable, con alimentación normal y completamente fuera de peligro, habiendo recuperado la energía y el ánimo que la caracterizan.

La madre de la niña, Angie Julón Salazar, vivió con angustia cada hora previa a la intervención quirúrgica y no pudo ocultar su alivio al ver a su hija recuperarse satisfactoriamente. En sus palabras quedó reflejado el alivio de una familia que estuvo al borde de perder a uno de sus miembros por un accidente doméstico aparentemente pequeño.

“Fue muy angustiante ver a mi hija así, sin querer jugar ni nada. Ahora verla sonreír y comer normal es lo más hermoso que me ha pasado.”, expresó.

Recomendaciones médicas

Los especialistas advirtieron sobre el grave riesgo a los que se exponen los menores al mantener contacto con este tipo de baterias. Asimismo, indicaron que este tipo de pila puede generar quemaduras químicas severas en pocas horas y derivar en perforaciones intestinales si no se actúa con rapidez.

Los médicos que atendieron el caso aprovecharon la oportunidad para emitir una serie de recomendaciones dirigidas a los padres de familia con el fin de prevenir accidentes similares. Entre los consejos destacaron mantener objetos pequeños fuera del alcance de los menores, supervisar sus espacios de juego y acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier sospecha de ingestión, sin aplicar remedios caseros ni esperar a que el objeto sea expulsado de forma natural.