La Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) destruyó 5 384 armas de fuego ilegales que habían sido incautadas durante operativos policiales en 13 regiones del país. La entidad llevó a cabo este procedimiento como parte de las acciones para retirar este armamento de circulación.
La ceremonia se realizó en la sede de la Dinoes, ubicada en Ate, y contó con la participación del ministro del Interior, César Astudillo, y del embajador de Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro.
Antes de iniciar la destrucción del armamento, César Astudillo ofreció un discurso en el que destacó la importancia de esta medida para evitar que las armas vuelvan a manos de organizaciones criminales.
“La mejor manera de evitar mercados negros, mafias de armas, es destruirlas. Estas son armas que no requieren ni la Policía ni las Fuerzas Armadas”, aseguró.
La Sucamec precisó que Lima concentró la mayor cantidad de armas destruidas, con 2 708 unidades. Otras 1 219 fueron incautadas en la macrorregión sur, 790 en el norte, 502 en el oriente y 165 en el centro del país.
A su turno, el embajador estadounidense Bernie Navarro indicó que el Gobierno de Donald Trump ha destinado más de cuatro millones de dólares para apoyar la lucha contra la criminalidad en el Perú.
Durante la actividad, el ministro César Astudillo también entregó 42 camionetas y seis motocicletas destinadas a la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional. Las unidades serán enviadas a zonas con alta incidencia de narcotráfico, como Iquitos (Loreto), San Martín y Ayacucho.





