Los transportistas de la empresa Translima cumplen un mes sin brindar servicio al público debido a las constantes amenazas de bandas criminales dedicadas a la extorsión, denunciaron familiares de los trabajadores a RPP.
La paralización afecta a las unidades que cubren la ruta entre Carabayllo y el Campo de Marte, en Jesús María. Los conductores y propietarios decidieron suspender sus actividades para proteger sus vidas ante las constantes amenazas de muerte y la falta de garantías de seguridad en las vías.
Según la denuncia recogida por dicho medio, los conductores enfrentan las amenazas de al menos seis organizaciones criminales que les exigirían pagos diarios de 60 soles por cada unidad para permitir su circulación.
Los delincuentes utilizarían motocicletas para seguir de cerca a los buses e identificar sus placas de rodaje. Luego, enviarían mensajes intimidatorios a los teléfonos personales de los conductores y propietarios de las unidades.
La situación se agravó tras registrarse ataques directos contra las unidades de transporte, hechos que ya habrían provocado la muerte de al menos un conductor de la empresa.
En un reciente ataque ocurrido en San Martín de Porres, un presunto extorsionador lanzó un artefacto explosivo contra uno de los buses de la empresa y posteriormente grabó el atentado.
El video del ataque fue compartido entre los trabajadores como una forma de intimidación para exigir el pago de los montos ilegales solicitados por las bandas criminales.
La paralización del servicio afecta directamente el sustento económico de decenas de familias, que además enfrentan un escenario marcado por el temor y la incertidumbre debido a las constantes amenazas.
La esposa de uno de los conductores pidió una intervención urgente y efectiva del Gobierno para garantizar la seguridad de los transportistas y pasajeros.





