Entre llantos y pedidos de justicia, familiares y amigos sepultaron ayer a la madre de familia, Mariela del Carmen Céspedes Nizama, de 31 años, quien fue encontrada en un canal de regadío con graves quemaduras y horas después murió en un hospital. El ataque habría sido perpetrado por su expareja y padre de su hijo de 7 años en Pueblo Nuevo de Colán, en la provincia de Paita.
El féretro partió de su vivienda cargado en hombros por sus seres queridos y amigos, y recorrió las calles de la localidad. Durante el trayecto, los asistentes exigieron justicia y pidieron que el caso no quede impune, además solicitaron un castigo para el responsable de este horrendo crimen que ha conmocionado a la ciudad.
Posteriormente, el cuerpo fue llevado hasta la iglesia para la celebración de una misa y, luego, fue sepultado en el camposanto Fray Agustín María Godoy. Previamente, los presentes recordaron trayectos de su vida entre muestras de profundo dolor.
Por otro lado, la Policía y Fiscalía continuaron con las diligencias en cuanto al caso y habrían encontrado una botella de yogurt donde el autor del hecho habría depositado la gasolina.
“Están recogiendo pistas. Ha estado la fiscal y la Policía de investigaciones, y han encontrado una botella de yogurt donde han depositado el contenido de la gasolina. Además, encuentran, por ejemplo, un pedazo de brasier de ella. La desesperación cómo habrá sido, porque ha corrido hasta el canal, pero ha tenido poquita agua”, señaló uno de los pobladores y amigo de la víctima, refiriéndose al lugar donde fue encontrada quemada.
En tanto, Dagoberto Rivera, exconviviente de Mariela Céspedes, permanece con detención preliminar por 7 días, medida que fue dictada por el Juzgado de Investigación Preparatoria Transitorio de Paita. Es investigado por el presunto delito de feminicidio.





