La Oficina Defensorial de Puno advirtió que el penal de Puno (antes Yanamayo) no cuenta con un médico, que debería garantizar la salud de los internos, puesto que el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) suspendió el contrato del profesional que estaba laborando.
En tal sentido, la Defensoría requirió al Instituto Nacional Penitenciario del Perú (INPE) que disponga las medidas necesarias para garantizar la continuidad en la prestación del servicio de salud en los establecimientos penitenciarios de la región.
“En una supervisión realizada el 12 de abril se verificó que no cuentan con un médico desde el 9 de abril porque concluyó su contrato y la convocatoria para la contratación de otro quedó suspendida desde la Oficina Regional Altiplano Puno – INPE”, dijo la entidad defensora.
En dicha supervisión al penal que alberga 692 internos se verificó las condiciones de salud, alimentación, prevención y seguridad frente al contagio del coronavirus en la población privada de libertad.
Atención Covid-19
Respecto al protocolo de atención frente a la atención de un interno con coronavirus, se informó que cada pabellón cuenta con un promotor de salud y un interno a cargo del comando COVID-19, quienes son los encargados de detectar qué interno tiene los síntomas y en caso de presentarlos es conducido al tópico; los casos graves son referidos al hospital Manuel Núñez Butrón o al hospital de EsSalud.
«La dirección del penal de Puno nos informó que en el transcurso de 2021 no se han registrado casos positivos de COVID-19 ni fallecimientos entre los internos, no obstante se detectó que tres trabajadores estuvieron contagiados con el virus. Es por ello que urge que el Estado garantice la continuidad de la atención en salud de las poblaciones vulnerables para prevenir los contagios», sostuvo Jacinto Ticona, jefe de la oficina de la Defensoría del Pueblo de Puno.

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