Ancianos son los que más requieren asistencia/Foto: Rosario Rodríguez
Ancianos son los que más requieren asistencia/Foto: Rosario Rodríguez

Contraloría destapa fallas en respuesta de gobierno locales tras el sismo 5.4 en Junín


El suelo rugió, el cemento, los adobes cedieron y volvieron polvo los sueños de decenas de familias en Huancayo y Chupaca. El último reporte de la evaluación de daños, refiere que el sismo de 5.4 dejó un saldo de 525 viviendas destruidas, mil 484 casas declaradas inhabitables y 898 viviendas afectadas; 2 mil 349 personas afectadas y 4 mil 713 damnificados en los distritos de Huayucachi, Ahuac, Chongos Bajo, San Juan de Iscos, Chupuro, Viques y Huacrapuquio. Las cifras evidencian la magnitud de la emergencia, pero aún entre escombros grises, la vida busca la forma de volver a latir.

TRISTEZA

Las calles que ayer tenían vida, hoy son laberintos de tierra en Chupuro. Al dolor y tristeza de perder sus hogares, en este distrito, a la familia De la Cruz Hilario, le toca soportar la pérdida de la matriarca Brigida Quintana Hilario (88). “La noche del sismo la rescatamos de la casa, estaba triste, la última replica la afectó más. Estaba mal de los bronquios, durmió dos días en la intemperie; falleció el jueves, a las 11 de la mañana. Tal vez le dio un paro cardiaco o el frío la mató”, dijo apenado su hijo Rolando de la Cruz.

Los restos de Brígida se velan en una carpa alquilada en el Pje. Alegría del barrio Centro Unión, su familia pide ayuda para el sepelio; cualquier apoyo al yape 931495339.

En el mismo barrio, encontramos a Sabina Villalva Rutti, cuya casa se desplomó. La mamita estaba rescatando lo que había debajo de los escombros. “Necesitamos abrigo, calaminas, ayuda económica para reconstruir nuestras casas”, nos dijo mientras nos daba el yape 917222863.

En la calle Ramón Castilla del barrio Centro Unión, estaba Julia Urcuhuaranga (75), abrazando a su mascota Voxi. Nos contó que parte de su casa de 50 años, se cayó y la otra tiene rajaduras. “Estoy viva gracia a Dios, pero ya no tengo donde vivir. Una carpa necesito, no se olviden de nosotros”, pide solloza. Cerca, Dionisia Huamanlazo (78), mascaba coca y nos pide un colchón, “ya no puedo entrar a mi casita”, relata.

Cerca Diego Capacllachi construye una ramada para guardar sus bienes que están en una chacra. Él duerme en una carpa con 12 familiares.