El chef peruano Miguel Hernández iniciará una nueva etapa en su carrera internacional con la apertura de un exclusivo pop up gastronómico en Pensão Agrícola, un espacio ubicado en el Barrocal Algarvio, junto a la reserva natural de Ría Formosa, en Portugal.
El cocinero, responsable de Osteria Convivium y de otros proyectos gastronómicos en Lima y Miami, desarrollará una experiencia culinaria inédita en la región, basada en la fusión entre la tradición portuguesa y la cocina peruana.

Menú de cuatro tiempos cambiará diariamente
La propuesta nació por invitación de Rui Liberato de Sousa y funcionará bajo el formato de reserva previa. Los asistentes podrán disfrutar de un menú degustación de cuatro tiempos, cuya composición variará diariamente según la disponibilidad de productos frescos de temporada.
La experiencia también incluirá la posibilidad de acompañar cada plato con una selección de vinos locales.
El establecimiento se encuentra cerca de Tavira, en la zona de Cumeada, en pleno Barrocal Algarvio y muy próximo al Parque Natural de Ría Formosa, uno de los principales destinos turísticos del verano europeo, reconocido por sus playas y la calidad de sus mariscos y pescados.

La cocina peruana se une con la tradición del Algarve
“La propuesta gastronómica explora el diálogo entre ambas cocinas. Mientras la tradición portuguesa destaca por el uso del fuego en asados y guisos, la cocina peruana aporta técnicas frescas y preparaciones en crudo como el ceviche o la leche de tigre”, explicó Miguel Hernández.
La carta incluye ceviches elaborados con pescado local, tiraditos y diversas preparaciones que combinan ingredientes típicos del Algarve, como habas, arroz, mariscos y salsas tradicionales, con productos y sabores característicos del Perú.
“Buscamos fusionar la gastronomía portuguesa y el recetario tradicional algarvío con nuestra cocina peruana, creando platos donde ambas tradiciones coexisten de manera natural”, añadió el chef.

Una experiencia multicultural con sello peruano
La propuesta busca mantener la esencia de la gastronomía portuguesa, incorporando al mismo tiempo técnicas y sabores propios de la cocina peruana, reconocida internacionalmente por su diversidad y creatividad.
Con este proyecto, Miguel Hernández suma una nueva experiencia internacional y lleva la influencia de la gastronomía peruana a uno de los destinos más visitados de Europa.





