La pandemia exigió cambios en el proceso de venta.
La pandemia exigió cambios en el proceso de venta.

Las marcas de chocolate artesanal peruano han incursionado con éxito en el canal de ventas de comercio electrónico o Ecommerce. Si bien es un mercado muy pequeño, en los últimos cinco años ha mostrado grandes avances y reconocimiento, pero como a todos, la pandemia hizo replantear el negocio. El chocolate artesanal es delicado, le afectan los cambios de temperatura, especialmente el calor. Resulta riesgoso aventurarse a un canal de ventas de este tipo, pero tres marcas locales han apostado por eso. Maraná, Kuyay y Bakau, cuentan con su propia página de ventas y afirman que el catalizador ha sido la pandemia.

El comercio electrónico en nuestro país se ha incrementado a pasos agigantados, debido a la situación que estamos viviendo. El Observatorio Ecommerce de Perú –CAPECE, registró en 2020 un crecimiento del 255%, y se cuatriplicó el número de empresas que ahora utilizan esta modalidad. Como es de esperarse, el chocolate no escapa a las estadísticas, un ejemplo es el XI Salón del Cacao y el Chocolate Peruano, cuyo canal de ventas facturó en seis meses S/55.106,88.

Chocolates 24/7

Algunos chocolateros habían considerado el Ecommerce a futuro, para otros fue una respuesta a la situación. “Antes de la pandemia lo teníamos planeado; pero en cuanto llegó a Perú, vimos que era el momento. En poco tiempo lanzamos nuestra tienda en línea y tuvimos que armar nuestra logística de distribución”, apunta Sandro Aquino, de Chocolates Bakau. Apunta que la ventaja para el consumidor es que todo su catálogo está disponible, conformado por tabletas elaboradas con cacao de distintos orígenes.

Por su parte, Chocolates Maraná expresa que “la pandemia fue el empujón que nos hizo tomar la decisión. Muchas de las tiendas estaban cerradas, excepto los supermercados. En mayo de 2020 lanzamos la página con carrito de compras y delivery”, apunta Zulema León, una de sus propietarias. Al respecto, Carolina León de Chocolates Kuyay señala, “un gran beneficio ha sido la accesibilidad para los clientes, que no podían o preferían no salir de sus casas y nos permitió llevarles el producto a sus hogares para atender su gusto. También muchos envíos fueron regalos para familiares o amigos”.

Las tres marcas referidas afirman que una parte significativa de sus ventas es por esta vía, otras, ya están en el proceso y las anunciarán próximamente. Maraná señala que conforma el 10% de sus transacciones, Bakau habla del 50%, a lo que se suman redes sociales, Whatsapp y las plataformas de los supermercados y tiendas, donde además están presentes otras etiquetas de chocolate artesanal peruano. En líneas generales, la gran dificultad ha sido contar con sistemas de distribución confiables en Lima y en provincias, a buen precio y que cuiden el producto. La voz común es que estos meses han sido de gran aprendizaje, “ahora tenemos que pensar cómo el cliente hace la búsqueda, qué lo motiva”, apunta Zulema León, además señala “este sistema hay que completarlo con un buen plan de mercadeo para ser más atractivos”. Puede encontrar cualquiera de estas marcas en sus respectivas páginas webs y recibir sus productos en la comodidad de su hogar, con sólo un click. , , .