El sudor, la humedad y los restos de maquillaje pueden afectar la piel si no se limpian adecuadamente las herramientas de belleza.
El sudor, la humedad y los restos de maquillaje pueden afectar la piel si no se limpian adecuadamente las herramientas de belleza.

Durante los meses de altas temperaturas, las brochas, pinceles y esponjas de maquillaje pueden convertirse en un foco de bacterias debido a la acumulación de sudor, grasa y humedad.

La especialista Lorena Torres, del programa de Maquillaje de la Escuela de Belleza del Instituto Carrión, advierte que estas condiciones favorecen la proliferación de microorganismos.

“Cuando las brochas y esponjas acumulan restos de maquillaje, grasa y humedad, se vuelven un medio propicio para el crecimiento de bacterias”, explicó.

Frecuencia de limpieza según el tipo de herramienta

Para prevenir problemas cutáneos, la especialista recomienda una rutina de limpieza diferenciada:

  • Esponjas de maquillaje: lavar después de cada uso
  • Brochas para productos líquidos o en crema: limpiar 2 a 3 veces por semana
  • Brochas para productos en polvo: al menos una vez por semana

El uso de herramientas contaminadas puede provocar acné, irritaciones, enrojecimiento o infecciones, especialmente en pieles sensibles.

Cómo limpiar correctamente brochas y esponjas

Una limpieza adecuada no solo protege la piel, sino que prolonga la vida útil de las herramientas.

Pasos recomendados:

  1. Humedecer con agua tibia
  2. Aplicar jabón neutro o limpiador especializado
  3. Masajear suavemente para retirar residuos
  4. Enjuagar hasta que el agua salga limpia
  5. Retirar exceso de agua con una toalla
  6. Dejar secar en posición horizontal o hacia abajo

Evitar compartir y reemplazar a tiempo

La especialista también recomienda no compartir herramientas de maquillaje, ya que esto puede facilitar la transmisión de bacterias.

Además, se deben reemplazar cuando presenten:

  • Mal olor
  • Deformación
  • Manchas persistentes
  • Pérdida de elasticidad (en esponjas)