Cuatro candidatos se presentarán esta semana en audiencias públicas como parte del proceso para elegir al próximo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cargo actualmente ocupado por el diplomático portugués António Guterres.
Los aspirantes —la chilena Michelle Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan y el senegalés Macky Sall— responderán durante tres horas a preguntas de representantes de los 193 Estados miembros y de organizaciones de la sociedad civil.
Estas sesiones se realizarán el martes y miércoles, en la segunda ocasión en los más de 80 años de historia de la ONU que se organizan audiencias públicas, un mecanismo instaurado en 2016 con el objetivo de reforzar la transparencia en la elección.
Un proceso marcado por intereses geopolíticos
Aunque las audiencias son públicas, el resultado final dependerá en gran medida de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, que cuentan con derecho de veto: Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia.
El embajador estadounidense Mike Waltz advirtió que el próximo secretario general deberá estar alineado con “los valores y los intereses estadounidenses”.
El nuevo titular de la ONU asumirá funciones el 1 de enero de 2027, en un contexto internacional marcado por conflictos armados, tensiones geopolíticas y desafíos climáticos.
Michelle Bachelet: experiencia en derechos humanos y liderazgo político
La ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, de 74 años, fue la primera mujer en gobernar su país en dos periodos (2006–2010 y 2014–2018) representando al Partido Socialista.
Médica pediatra de profesión, fue detenida y torturada durante la dictadura de Augusto Pinochet. Posteriormente ocupó cargos internacionales como directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010–2013) y alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (2018–2022).
Su gestión en este último cargo generó tensiones con China tras la publicación de un informe sobre la situación de la minoría musulmana uigur. Actualmente, su candidatura cuenta con el respaldo de México y Brasil, aunque Chile retiró su apoyo oficial tras el cambio de gobierno.
Rafael Grossi: trayectoria en seguridad nuclear
El diplomático argentino Rafael Grossi, de 65 años, dirige desde 2019 el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), entidad del sistema de Naciones Unidas.
Durante su gestión, ha intervenido en asuntos sensibles como el programa nuclear iraní y la situación de la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por fuerzas rusas.
En su propuesta, Grossi plantea un retorno a los principios fundacionales de la ONU, centrados en evitar conflictos bélicos a gran escala.
Rebeca Grynspan: experiencia económica y comercial
La economista costarricense Rebeca Grynspan, de 70 años, dirige la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).
Exvicepresidenta de Costa Rica, participó en 2022 en la negociación de la Iniciativa del Mar Negro, acuerdo entre Moscú y Kiev para facilitar la exportación de cereales ucranianos tras la invasión rusa.
En su visión, ha resaltado la importancia de la cooperación internacional para evitar la fragmentación política y económica global.
Macky Sall: enfoque en desarrollo y estabilidad social
El ex presidente de Senegal Macky Sall, de 64 años, es el único candidato que no proviene de América Latina.
Gobernó Senegal entre 2012 y 2024 y ha destacado la relación entre desarrollo económico y estabilidad social, señalando que la paz no puede sostenerse en contextos de pobreza, desigualdad y vulnerabilidad climática.
Su candidatura cuenta con el respaldo de Burundi, que ejerce la presidencia rotatoria de la Unión Africana, aunque no ha recibido apoyo formal del bloque regional ni de su propio país.
Una elección histórica para la ONU
Diversos Estados miembros han planteado la posibilidad de que una mujer asuma por primera vez la secretaría general, mientras que América Latina reivindica la rotación geográfica del cargo.
Desde la fundación de la ONU en 1945, el único secretario general latinoamericano ha sido el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien ejerció el cargo entre 1982 y 1991.





