Este domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump respaldó publicamente la posibilidad que su secretario de Estado, Marco Rubio, sea el nuevo presidente de Cuba. El jefe de estado aprovechó el contexto para lanzar un ultimátum al país caribeño y exigió un pacto con Washington antes de perder todo su apoyo.
A través de Truth Social, el presidente estadounidense compartió una publicación del usuario @Cliff_Smith_1 que expresaba: “Marco Rubio será presidente de Cuba”, acompañada de un emoji de risa. La respuesta de Trump llegó inmediatamente: “¡Suena bien para mí!”, comentó el mandatario, viralizando el mensaje.
Aunque la Casa Blanca no ha presentado ningún plan oficial para concretar este escenario, el gesto de Trump refleja su alineación con la línea dura de Rubio contra los regímenes autoritarios de América Latina.
Manda ultimátum a Cuba
Tras su primera publicación, Trump cambió abruptamente el tono contra La Habana al advertir que el flujo de petróleo y recursos económicos procedentes de Venezuela ha llegado a su fin.
“Cuba vivió, durante muchos años, de grandes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó ‘servicios de seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡PERO YA NO!”, escribió el presidente.
En esa línea, el líder de la Casa Blanca advirtió que se límitara el acceso al petróleo e instó al Gobierno cubano a negociar “antes de que sea demasiado tarde”.
“NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA. ¡CERO!”, amenazó Trump.
¿Quién es Marco Rubio?
Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos que llegaron a Estados Unidos desde la isla, se ha consolidado como el arquitecto principal de la estrategia de línea dura de Trump hacia Cuba y Venezuela. Los medios internacionales lo han calificado como “virrey de Venezuela” debido al poder que concentra sobre las decisiones relacionadas con el país sudamericano tras el derrocamiento de Maduro.
Su influencia se extiende más allá de su cargo como secretario de Estado, al fungir simultáneamente como Consejero de Seguridad Nacional y haber estado al frente de USAID, la agencia estadounidense para el desarrollo internacional.
En 2011, Rubio fue senador republicano por Florida y compitió contra Trump en las primarias presidenciales de 2016, donde ambos protagonizaron enfrentamientos públicos. Tras su derrota electoral, Rubio se consolidó como experto en política exterior en el Senado y construyó puentes con Trump, llegando a respaldarlo públicamente en su campaña de 2024. En noviembre de 2024, Trump lo nombró secretario de Estado, siendo confirmado por el Senado con un voto histórico de 99 a favor y cero en contra el 21 de enero de 2025.





