La Justicia de Estados Unidos habría iniciado una investigación contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, por presuntos vínculos con organizaciones dedicadas al narcotráfico. La información fue revelada este viernes por The New York Times, que citó a tres fuentes al tanto de las pesquisas.
De acuerdo con el diario estadounidense, las indagaciones buscan determinar si el mandatario colombiano sostuvo encuentros con narcotraficantes o si recibió aportes económicos de estas redes durante su campaña a la presidencia. El caso está siendo examinado por las fiscalías de Manhattan y Brooklyn, que cuentan con experiencia en delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas.
Las autoridades estadounidenses han asignado a fiscales y agentes especializados para liderar el proceso. En la investigación participan la Administración para el Control de Drogas (DEA) y el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), según confirmó el rotativo neoyorquino.
El medio señaló que las diligencias se encuentran en una etapa preliminar y que hasta el momento no existen cargos concretos en contra del jefe de Estado colombiano. Asimismo, subrayó que no hay evidencia de que la Casa Blanca haya intervenido o impulsado la apertura formal del caso.
La relación entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos ha atravesado tensiones desde el regreso de Donald Trump a la presidencia en enero de 2025. Los desacuerdos políticos y el cambio en la política antidrogas marcaron un distanciamiento en la cooperación bilateral.
Uno de los episodios más tensos ocurrió cuando Petro rechazó la llegada de vuelos militares estadounidenses con ciudadanos deportados, argumentando violaciones a los derechos humanos. En respuesta, Trump amenazó con imponer sanciones comerciales y medidas económicas contra Colombia, lo que agravó la crisis diplomática.
Durante los meses siguientes, las diferencias se extendieron al ámbito de la lucha contra el narcotráfico. Estados Unidos decidió descertificar a Colombia en materia antidrogas e incluyó a varios funcionarios colombianos, entre ellos al propio Petro, en la lista de sanciones internacionales.
En octubre de 2025, el Gobierno estadounidense retiró la visa del mandatario colombiano después de que participara en Nueva York en un evento paralelo a la Asamblea General de la ONU. En aquella ocasión, Petro cuestionó la actuación de las fuerzas militares estadounidenses en la guerra de Gaza e instó a los uniformados de ese país a no acatar órdenes contrarias al derecho internacional.
No obstante, el presidente colombiano anunció esta semana que el visado fue reactivado hasta el final de su mandato, previsto para el 7 de agosto de 2026. El gesto fue interpretado como una señal de distensión tras meses de desencuentros políticos y diplomáticos.
La tensión comenzó a aliviarse en enero, cuando Trump y Petro sostuvieron una conversación telefónica que derivó en encuentros de alto nivel entre funcionarios de ambos gobiernos. El clima político mejoró tras la reunión presencial que ambos mandatarios mantuvieron el pasado 3 de febrero, en la que coincidieron en fortalecer los mecanismos de cooperación regional.





