El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos confirmó este domingo que los ataques lanzados por Irán el último sábado tuvieron como blanco una serie de instalaciones civiles en Israel y en varios países de la región, contradiciendo la versión oficial de Teherán. Entre los objetivos revelados figura la refinería de Haifa, la mayor de Israel, cuya condición de blanco iraní no había sido divulgada hasta ahora por las autoridades israelíes.
El mando militar estadounidense, que supervisa las operaciones en Oriente Medio, difundió la información a través de sus redes sociales con el propósito de detallar el alcance real de la ofensiva iraní del sábado. Con ello, Washington buscó refutar lo que el propio Comando Central calificó como una “mentira” del Gobierno de Irán, que sostuvo públicamente que sus ataques se dirigieron únicamente contra bases militares e instalaciones de Estados Unidos en la zona.
La refinería atacada pertenece al grupo Bazan y se encuentra en la ciudad norteña de Haifa, siendo la instalación petrolera más grande de todo Israel. El Comando Central no precisó si el complejo sufrió daños como consecuencia del impacto, aunque los servicios de emergencias israelíes reportaron un herido leve en esa ciudad sin especificar el lugar exacto donde se produjo el incidente.
La censura militar israelí impone restricciones a los medios de comunicación para evitar la publicación de los sitios concretos donde caen los misiles, lo que ha dificultado la verificación independiente del alcance de los ataques. Esta misma normativa explicaría por qué las autoridades israelíes no habían informado sobre el impacto en la refinería de Haifa hasta que EE.UU. lo reveló.
La instalación ya había paralizado sus operaciones de manera programada durante la denominada guerra de los doce días, ocurrida en junio de 2025, cuando Israel y posteriormente Estados Unidos lanzaron una campaña de bombardeos sobre territorio iraní. En aquella ocasión, Irán respondió con ataques contra Israel, y la refinería de Haifa optó por suspender actividades como medida de precaución ante la escalada del conflicto.
Además de la refinería israelí, el Comando Central identificó otros objetivos alcanzados por los ataques iraníes del sábado en distintos países de la región. Entre ellos figuran los aeropuertos internacionales de Dubai, Kuwait y Erbil en Irak, hoteles de reconocida trayectoria en Dubai y Baréin, y el puerto comercial de Dubai.
La lista también incluye zonas residenciales en Israel, Catar y Baréin, lo que amplía significativamente el perfil de los blancos seleccionados por Irán más allá de los objetivos militares. Con la divulgación de estos datos, el Comando Central buscó demostrar que la ofensiva iraní tuvo un carácter indiscriminado que afectó a población civil e infraestructura estratégica en múltiples países.





